Juliana Awada se convirtió en una referente de la moda argentina, por una elegancia natural que combina prendas clásicas con toques contemporáneos muy urbanos. Como empresaria textil, su influencia en la industria es innegable, convirtiéndose en la influencia del chic sofisticado y el minimalismo latinoamericano. Su vestidor de bajas temperaturas se transforma en una guía de inspiración donde la comodidad no resigna el glamour, y a través de combinaciones estratégicas, demuestra que las piezas funcionales pueden construir atuendos memorables para el día y la noche.

Juliana Awada

El maxi-tapado: la prenda clave de Juliana Awada para el invierno

Juliana Awada no duda en hacer un recambio en cada temporada que aparece. Las prendas tendencias se ven modificadas, manteniendo el effortless, el casual chic y el lujo silencioso, tres filosofías donde menos es siempre más y la elegancia se construye a través de básicos de excelente calidad y que caracterizan a la forma de vestir de la empresaria. Sin embargo, uno de los abrigos claves que mantuvo durante todos estos meses fue el maxi-tapado.

Este mismo se posiciona como el rey indiscutido del vestidor invernal, una tendencia global que combina funcionalidad extrema con una fuerte dosis de dramatismo estético. Para adoptar esta tendencia, Awada recurre a piezas de sastrería impecable en tonos clásicos como el negro, el camel y los sofisticados motivos de estampa escocesa. En general, apuesta por el mismo abierto, para generar líneas verticales que estilizan la figura, combinándolo de manera magistral con básicos esenciales, logrando un equilibrio visual perfecto entre texturas.