Explicativo Exclusivo suscriptores La tragedia deja hasta el momento deja cerca de 700 muertos y más de 3.000 desaparecidos. EL TIEMPO habló con una sobreviviente de la tragedia.El desprendimiento de un glaciar desató una gigantezca inundación en Nepal y la frontera tibetana. Foto: Agencias AFP y EFEPERIODISTA INTERNACIONAL29.08.2026 22:30 Actualizado: 29.08.2026 22:30

Era una mañana soleada para Dikshya Subedi, de 28 años, en Katmandú, la capital de Nepal. Mientras hablaba por teléfono con su tía, que vive en Devighat, una pequeña localidad a orillas del río Trishuli, a unos 60 kilómetros de la capital, las imágenes que aparecían en televisión le hicieron temer lo peor: un torrente de agua y lodo arrasaba con todo a su paso en la zona donde vivía su familia.A salvo, pero impotente y sin creer aún que el pueblo de su familia estuviera en la ruta de destrucción, Dikshya volvió a comunicarse con su tía y preguntó: “¿Están todos bien?”. Una voz, débil y sollozante, respondió: “No hay nada. Todo está destruido”. LEA TAMBIÉN “No llegó ninguna alerta, no hubo señales, ni siquiera estaba lloviendo. En unos 15 minutos, todo quedó devastado”, relata Dikshya a EL TIEMPO al recordar aquel momento que, desde el miércoles, persigue a cientos de miles de familias en la frontera entre Nepal y China.El desprendimiento de un glaciar desató una gigantezca inundación en Nepal y la frontera tibetana. Foto:EFEEsa mañana, según concluyó el Servicio Geológico de Estados Unidos, un enorme glaciar del macizo de Langtang, a 5.200 metros de altitud, se desprendió y cayó más de 1.000 metros sobre la cuenca del río Lhende Khola, provocando una avalancha de hielo, lodo, rocas y sedimento que recorrió unos 20 kilómetros en apenas siete minutos, provocando crecidas de ríos y destrucción de aldeas y puentes río abajo por el valle de Rasuwa.Siempre trataba de ayudar cuando ocurrían estos desastres. Pero cuando le pasa a tu propia familia, es desgarradorLa caída del glaciar fue tan poderosa que desencadenó una señal sísmica de magnitud 5,2. Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) registraron además un aumento del caudal de hasta nueve metros en solo 30 minutos en partes del río Trishuli.La tragedia deja un desenlace -aún preliminar- de 682 fallecidos -675 en Nepal y siete en China-, así como más de 3.000 personas desaparecidas en ambos países, entre ellos 933 empleados de centrales hidroeléctricas, más de un centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad y personal aduanero, y al menos 420 turistas extranjeros, procedentes de 35 países, además de ciudadanos locales.El desprendimiento de un glaciar desató una gigantezca inundación en Nepal y la frontera tibetana. Foto:EFEEl elevado número de turistas se debe a que Nepal es un destino turístico para miles de personas al año y, para el momento de la tragedia, cientos de excursionistas visitaban el Himalaya y decenas de peregrinos hindúes se dirigían al nevado sagrado tibetano de Kailash.Asimismo, según la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), la gigantesca riada habría dejado a 93.000 personas afectadas, aunque advierte que las autoridades todavía no han llegado a ciertas áreas inundadas, por lo que esa cifra podría aumentar con el pasar de los días.Entre esas comunidades está Devighat, a 52 kilómetros río abajo de donde se desprendió el glaciar. El pueblo, donde nació y creció Mandeep Rimal, esposo de Dikshya, quedó sepultado por la riada. Allí viven su esposo, padres, hermano, tíos y, en total, más de una decena de familiares. La rapidez con la que la avalancha avanzó dejó poco margen para reaccionar y da cuenta de la magnitud de la destrucción. LEA TAMBIÉN No obstante, Subedi se considera afortunada. “Solo perdimos lo material: las casas y la fábrica familiar donde se producían materiales de hierro para la construcción”, le cuenta a este diario. Sus seres queridos lograron “rescatarse a sí mismos” y llegar a terreno alto antes de que edificios de hasta tres pisos quedaran completamente sepultados.“Estoy agradecida con Dios por haber salvado a mi familia, pero aún hay muchos desaparecidos que no han sido encontrados y Devighat, el pueblo donde mi esposo creció y pasó su infancia, ya no existe”, relata.Nepal. Foto:La dificultad del acceso y las necesidades más urgentes tras la tragediaPero llegar hasta los sobrevivientes es ahora uno de los mayores desafíos. La destrucción de puentes y carreteras dejó comunidades completamente aisladas y en algunas zonas la ayuda solo puede llegar por aire.“Todo tiene que ser llevado en helicóptero, incluso el agua potable”, explicó la coordinadora residente de Naciones Unidas en Nepal, Lila Pieters Yahia, quien advirió que no hay suficiente acceso a agua limpia y segura.Lo más urgente es comida, agua, medicamentos, refugio y más equipos de rescate. Hay personas heridas que no pueden recibir atención médica porque las carreteras están completamente bloqueadasPara Dikshya, quien también es activista climática y fundadora de la organización juvenil Youth Action For Sustainable and Eco Nepal (YASEN), las necesidades son inmediatas. “Más de 10.000 familias han perdido todo. Lo más urgente es comida, agua, medicamentos, refugio y más equipos de rescate. Hay personas heridas que no pueden recibir atención médica porque las carreteras están completamente bloqueadas”, explica.Y es que las inundaciones y deslizamientos son frecuentes en Nepal y el sudeste asiático, especialmente entre julio y septiembre. Pero esta vez, recuerda Dikshya, no hubo lluvia ni señales que hicieran pensar a los habitantes que debían escapar.El desprendimiento de un glaciar desató una gigantezca inundación en Nepal y la frontera tibetana. Foto:Ejercito de Nepal“Cuando llueve mucho, esperamos inundaciones o deslizamientos. Pero ese día estaba completamente soleado. Nadie podía creer que una inundación así pudiera llevarse nuestras casas en minutos”, dice.Sus familiares, asegura, tampoco recibieron una advertencia oficial. Aunque posteriormente encontró alertas sobre riesgo de inundación difundidas en redes sociales, sostiene que la información no llegó de manera efectiva a las comunidades. “El sistema de alerta temprana en Nepal es muy débil. Si la información hubiera llegado una o dos horas antes, muchas de las personas que hoy están desaparecidas podrían haber evacuado”, afirma. LEA TAMBIÉN Para la activista climática, esta tragedia también convirtió en personal una crisis que durante años había denunciado. “Siempre trataba de ayudar cuando ocurrían estos desastres. Pero cuando le pasa a tu propia familia, es desgarrador”, dice al advertir que el aumento de fenómenos extremos, impulsado por el cambio climático, obliga a reforzar la prevención en un país especialmente vulnerable.El riesgo de nuevos episodiosY, mientras continúan las labores, la emergencia tampoco ha terminado, pues una represa natural formada por lodo y rocas tras la riada comenzó a desbordarse en la zona tibetana, lo que llevó a China a suspender el viernes parte de las operaciones, aunque persiste el temor de una nueva crecida.Tragedia en Nepal. Foto:AFPNepal pidió a los habitantes, viajeros y equipos de rescate buscar zonas seguras. Aunque especialistas consideran que, por ahora, el volumen de agua acumulado es menor al que provocó la tragedia, el miedo se ha extendido a pueblos cercanos. La gente siempre tendrá miedo de que algo vuelva a ocurrir (...) la reconstrucción puede tardar más de diez años, y aún así no será igualEntretanto, la ayuda internacional empieza a llegar. Más de 2.000 efectivos de China ya participan en las labores de rescate en el condado de Gyirong, la UE anunció dos millones de euros en asistencia y Nepal solicitó a India y China 42 puentes portátiles para recuperar la conexión terrestre. Asimismo, la FICR lanzó una solicitud de emergencia de 26,7 millones de euros, mientras la ONU liberó dos millones de dólares para atención médica, refugio y suministro de agua. Tragedia en Nepal. Foto:AFPPero el temor va más allá de esta emergencia. Dikshya recuerda que algunas comunidades afectadas por inundaciones anteriores nunca lograron recuperarse completamente: “La gente siempre tendrá miedo de que algo vuelva a ocurrir (...) la reconstrucción puede tardar más de diez años, y aún así no será igual”. Esta tragedia es la más mortífera en Nepal desde el terremoto que dejó cerca de 9.000 muertos en 2015. En 1993, unas inundaciones históricas causaron la muerte de más de 1.300 personas. LEA TAMBIÉN Asistencia a colombianosSi bien la Cancillería no ha informado de ningún connacional afectado, la Embajada de Colombia en India —concurrente para Nepal— mantiene habilitados sus canales de atención. Ante cualquier emergencia o requerimiento, están abiertas las líneas de WhatsApp +91 742 826 6411, o los correos eindia@cancilleria.gov.co y chkathmandu@cancilleria.gov.co (Consulado Honorario en Katmandú), así como la página web oficial nuevadelhi.consulado.gov.co. 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