Hay clásicos que vuelven cada poco tiempo. Los tiroteos en Bruselas, las conocidas como fusillades, son uno de ellos. En los últimos días que coinciden con la 'vuelta al cole' de la capital belga —la rentrée, en francés—, cuando miles de diplomáticos, funcionarios, asistentes y técnicos vuelven a la capital comunitaria y sus hijos al colegio, la ciudad ha vivido siete incidentes de este tipo, con tres días consecutivos de tiroteos. Aunque en una capital que ha vivido ya casi 60 tiroteos en lo que va de año las noticias de estos cada vez capturan menos titulares, los últimos incidentes están generando un mayor debate nacional.

Bernard Quintin, ministro de Interior del Gobierno federal belga, considera que los grupos vinculados al narcotráfico están respondiendo así al aumento de las operaciones antidroga por parte de la policía. "Nos están advirtiendo, pero la policía no debe echarse atrás. Debemos seguir librando esta lucha con determinación. Sin duda, será una lucha a largo plazo", ha explicado Quintin, miembro de los liberales francófonos del Mouvement Réformateur (MR). Este jueves, el ministro ha señalado que, aunque hay "lucha por el territorio" entre bandas criminales, también hay una unión entre varias de ellas para "enviar un mensaje al Estado: dejadnos traficar en paz".