Los Ángeles (EFE).- La Administración del presidente Donald Trump evalúa un acuerdo que cedería una parte del Parque Nacional Yosemite, en California, a un desarrollador inmobiliario para conectar un proyecto comercial privado con una ruta clave del parque, lo que ha desatado una ola de protestas.
Funcionarios del Gobierno Trump han estado presionando discretamente al Servicio de Parques Nacionales para que ceda una franja de terreno de aproximadamente unos 400 metros dentro de Yosemite a una empresa operada por la firma de inversión y desarrollo inmobiliario Kingsbarn Realty Capital, basada en Nevada, según documentos citados por el medio NOTUS.
La propuesta busca que el Servicio de Parques ceda el terreno de propiedad federal—o los derechos sobre el mismo en forma de servidumbre de paso— y reciba a cambio un terreno de igual valor en algún lugar de California aún por determinar.
En concreto, el desarrollador pretende construir una carretera que conecte una propiedad adyacente al parque en el Bosque Nacional Stanislaus con una vía de servicio dentro de Yosemite, lo que proporcionaría un acceso único a una de las emblemáticas arboledas de secuoyas milenarias de Yosemite.
Fotografía de archivo de personas en el Parque Nacional Yosemite, en California (EE.UU.) EFE/Epa/Peter Dasilva










