Si es verdad que de Madrid somos todos, Juan Manuel Gaviño (Kiko, Cádiz, 40 años) podría ser madrileño. “Conozco esta ciudad desde que venía con 14 años”, dice antes de empezar la entrevista, con un inconfundible acento gaditano. Él se refiere a sus viajes a la capital con Los Caños, el grupo de música del que formó parte desde el año 2000 hasta 2005 junto a Juan de Dios Carrera (Juande, Cádiz, 42 años) y Javier Couceiro. El trío se reunió en una gira decisiva en 2025, y este verano han lanzado nueva música, aunque ya sin este último.26 años después (y 21 desde que se separaran), Kiko y Juande han vuelto a Madrid, otra vez por trabajo. Los dos músicos han retomado un proyecto que disolvieron por agotamiento, porque se lo pedía el cuerpo: “Hay gente a la que le gusta estirar el chicle hasta que no se puede más, pero nosotros no quisimos jugar con el destino ni con nuestras cabezas; cuando sentimos que había que parar, paramos, y hasta para eso fuimos maduros”, recuerda Kiko. Tras la gira aniversario de Los Caños, 20 años pensando en ti, que desde 2025 y hasta el pasado marzo les ha llevado a los tres por varias ciudades de España, el cuerpo les pide volver. Aunque Couceiro giró con ellos en el aniversario, ahora ha preferido quedarse fuera, y Kiko y Juande se enfrentan a las ilusiones y a los retos que supone volver después de tanto tiempo y tantos recuerdos.Dicen que en estos años no se perdieron la pista el uno al otro, pero admiten que durante un tiempo hubo “una desconexión total”. “Y no pasa nada por decirlo”, reivindica Kiko. Es fácil entender que poner cierta distancia fuera la única forma de asimilar la intensidad de cinco años que fueron a fuego, con tres álbumes publicados —Los Caños (2000), Agua de luna (2002) y Los locos somos así (2003)— y más de un millón de discos vendidos, varios de Oro y Platino. Todo ello, siendo los tres tan jóvenes que cuesta reconocerles en sus primeros vídeos. “Éramos niños antiguos”, se ríe Juande recordando aquellas caras infantiles y la melena larga de cuando grabaron Niña piensa en ti (su éxito más conocido, incluido en su primer disco) o Sin decirnos nada (2002). “Ten en cuenta que nosotros maduramos muy pronto, nos golpeó la vida —de buena manera— siendo unos niños, unos adolescentes”, cuenta Kiko, que quiere matizar algo: “La gente se piensa que el proyecto [de Los caños] se paró pronto, pero tiene que entender que nuestra vida no son tres discos ni cuatro. Llevábamos desde los 12 años día tras día sin parar, viéndonos constantemente, componiendo, creando, ensayando, viviendo experiencias increíbles, haciendo promoción, enfrentándonos a un público. Coge tú a cualquier chaval de los 12 hasta los 20 años y métele esa vida, a ver qué pasa. Nosotros fuimos capaces de llevarlo hacia adelante con una edad en la que no estás preparado para vivir todo eso”.El primer escenario que pisaron Kiko y Juande fue el del Gran Teatro Falla, en la ciudad de Cádiz, templo de la sección oficial de los carnavales de una tierra que los vive con fervor. Allí cantaron con la comparsa infantil Pueblo Gitano, entre quienes estaban Couceiro y un tal Andrés Morales que después acabaría siendo conocido como Andy, del extinto dúo Andy y Lucas. Luego, pasarían a formar el grupo Pan Tostaíto, con el que estuvieron en el programa Veo, Veo, de Teresa Rabal —y donde puede que ganaran un premio, aunque, en realidad, ninguno de los dos se acuerde bien de eso e internet no arroje mucha luz—. Más tarde fueron el grupo Akena, un último paso antes de convertirse en Los Caños que todos conocimos a principios de los dos mil. “Los carnavales fueron un aprendizaje, prácticamente una escuela”, recuerda Juande. “Ahora estudiar Música es más accesible, pero entonces, si no estabas en el conservatorio, estaba el Carnaval. En vez de jugar con una pelota en la calle, estábamos con la guitarra y cantando”, añade. Aunque aseguran que al principio tenían tiempo para todo, reconocen “que llamaba la atención que, siendo tan pequeños, tuviéramos tan interiorizado ya el ser profesionales”. No quedaba mucho para que empezara la vorágine de Los Caños, una etapa que culminó con su separación, cuando ya tenían 20 años. “Fue un conjunto de muchas cosas; creo que cada uno, de manera individual, necesitó parar. Estábamos en un momento de saturación, de inestabilidad emocional. Vivíamos una vida de adulto siendo unos niños y creo que llegó un momento en el que necesitamos bajar el telón y volver a una vida normal”, relata Kiko. Juande aporta otra visión de aquel momento de renuncia necesaria: “Al parar hubo de todo un poco; hubo crisis de identidad, pero también era extraño porque al final tú llevabas una vida, un trabajo, estabas adaptado... fue un cambio brusco”. Durante estas dos décadas, ambos han seguido en el mundo de la música, pero lo han hecho cada uno a su manera. En el caso de Juande, quien asegura que, pese a todo, se tomó el cambio de vida con calma, ha sido vinculado al circuito de música en directo de Cádiz, donde se está ”estupendamente”; en el de Kiko, aunque llegó a lanzar dos discos en solitario, su carrera musical se ha desarrollado junto a su hermana Sara Gaviño —en el dúo Kiko & Shara, que iniciaron en 2006 y que, tras un parón, aún está en activo—, lo que tiene sentido, ya que asegura ser “una persona muy familiar”.Dicen que la reciente gira por el 20º aniversario les ha venido “increíblemente bien para reconectar encima de un escenario”. Conseguido eso, ahora afrontan el reto de recuperar a quienes les escuchaban en la adolescencia y que, quizás en este tiempo, han cambiado de preferencias musicales; también de enamorar a nuevos públicos, con sus nuevos códigos y su nueva manera de escuchar música: picando en esta u otra playlist. Para todos ellos, Los Caños han sacado ya dos canciones nuevas: Con todo, el pasado 19 de junio, y Planeta azul, lanzada el 24 de julio. Adelantan que en noviembre sacarán un primer EP, que se convertirá finalmente en un disco la próxima primavera. Con los nuevos temas y con el repertorio de siempre, empezarán una gira de acústicos el próximo 9 de octubre en Córdoba, que acabarán en noviembre en Barcelona.Todo lo van contando los gaditanos en su perfil de Instagram (16.400 seguidores), en el que empezaron a publicar el pasado 9 de junio, diez días antes de estrenar su primer nuevo single, como una especie de bienvenida a todo lo que venga a partir de ahora. De momento, han notado pocos cambios respecto a su primera etapa, y estos tienen más que ver con ellos mismos, con quienes son actualmente, que con lo que esperen el público nuevo y el de antes. Juande lo resume en una anécdota: “Hacía mil que no escuchaba nuestro tema El virus del amor [2000]; y montándolo, me di cuenta de que dice ‘eras una chica feílla con aparato y pantalón”. Confiesa que en los conciertos lo han cambiado por “eras una chica sencilla con aparato y pantalón”. Como él mismo dice, esto no le pasaría haciendo una canción nueva. Así son los nuevos Caños.