Las impactantes imágenes eran prácticamente imposibles de ignorar. Un torrente de agua arrasaba el puerto de Gyirong, uno de los principales pasos fronterizos entre Nepal y el Tíbet, arrastrando todo a su paso mientras cientos de personas huían para salvar sus vidas.
Las escenas, captadas por cámaras de videovigilancia, se difundieron rápidamente en las redes sociales y en las pantallas de todo el mundo.
Excepto aquí, en China.
Hasta el momento, el principal noticiero estatal del país solo ha emitido una única imagen fija.
También ha sido difícil encontrar el video en la internet china, fuertemente censurada. Resulta igualmente complejo encontrar publicaciones que describan las inundaciones repentinas que se han cobrado cientos de vidas, y otras tantas siguen desaparecidas desde el miércoles.











