Análisis Exclusivo suscriptores El Gobierno radicó una propuesta ajustada por $ 634,9 billones que destapa rubros desfinanciados e incorpora un incremento en la deuda pública. Foto: Composición EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICA29.08.2026 05:30 Actualizado: 29.08.2026 05:30
Los 634,9 billones de pesos que suma el Presupuesto General de la Nación para 2027 generaron gran sorpresa entre analistas, gremios y la opinión pública. Existía la expectativa de que fuera sustancialmente menor, sobre todo después de que el gobierno de Abelardo De La Espriella insistiera en la urgencia de aplicar medidas de austeridad y contener el gasto público.Este monto se presenta en un momento en que Colombia registra el mayor déficit fiscal de su historia. Según las cuentas del Ministerio de Hacienda, el hueco sería del 7,2 por ciento del producto interno bruto (PIB) este año y alcanzaría el 9,4 por ciento en 2027 si no se adoptan medidas adicionales.Frente a este panorama, el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, aseguró que esta nueva cifra debe "analizarse a partir de una premisa ineludible: la nueva administración recibió una situación fiscal extraordinariamente grave". LEA TAMBIÉN Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda. Foto:AsobancariaDesde esa perspectiva, el verdadero reto institucional no consiste solamente en corregir el presupuesto presentado por el gobierno anterior, sino en reconocer la verdadera dimensión de las obligaciones acumuladas por el Estado.De ahí que sincerar las finanzas públicas exija aceptar con transparencia los gastos reales, las deudas pendientes y las verdaderas necesidades de financiamiento."Esto seguramente nos mostrará una situación fiscal más compleja de la que conocíamos, pero es preferible una realidad difícil y transparente a unas cuentas aparentemente mejores que ocultan compromisos", enfatizó el dirigente gremial.En esta misma línea, y aunque la cifra causó una sorpresa inicial, el presidente de Anif, José Ignacio López, coincidió en que este ejercicio de sinceramiento resulta plenamente bienvenido.El peso de la deuda sobre el nuevo presupuestoAl desglosar las cifras, el Ministerio de Hacienda advirtió que la nueva propuesta incorpora gastos por 23,3 billones de pesos que en el primer proyecto —elaborado por la administración del expresidente Gustavo Petro— se mantuvieron ocultos, además de una partida sustancialmente mayor destinada al pago de la deuda pública. LEA TAMBIÉN Foto:iStockEl endeudamiento, que se aceleró durante los últimos cuatro años, fue el motor de un gasto público que crecía cada vez más. Con el nuevo proyecto de presupuesto, el Gobierno Nacional busca desmaquillar las cuentas para empezar a poner la casa en orden.Precisamente, ese es el principal factor que explica el aumento de 59,3 billones de pesos frente al proyecto original de 575,6 billones de pesos. De ese desfase, los compromisos por servicio de la deuda representan 37,4 billones de pesos.Mientras la administración saliente anunciaba que destinaría 118 billones de pesos para saldar deudas, la revisión técnica obligó a elevar la cifra a 155,4 billones de pesos. Esto significa que el 63 por ciento del incremento total del presupuesto corresponde a reconocer las obligaciones financieras que el primer texto omitió.Para el presidente de Anif, resultó "sorprendente" la forma en que la administración de Gustavo Petro logró "maquillar tanto las cifras fiscales", al punto de "esconder" 37,4 billones de pesos, una cifra similar a lo necesario para atender la reconstrucción del país tras el reciente terremoto. "Un país no puede permitirse —ni permitirle a un Gobierno— ese grado de irresponsabilidad presupuestal", afirmó.Este ajuste en las cuentas no responde a un capricho administrativo, sino a la necesidad de encarar un déficit estructural de gran magnitud. En palabras del exministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, la propuesta actual traza un camino "plausible pero ineludible hacia la verdad fiscal; un camino que resulta ser pedregoso". LEA TAMBIÉN Ministro de Hacienda, Miguel Gómez, radicando el PGN para 2027 en el Congreso de la República. Foto:X: @CamaraColombiaA la revelación de estos pasivos se suma la emergencia desatada por el terremoto del pasado 10 de agosto, cuya reconstrucción exige una primera y cuantiosa cuota de financiamiento dentro del presupuesto de 2027. "Los pasivos ocultos que maliciosamente dejó por fuera la administración anterior, y las nuevas exigencias de gasto que plantea la reconstrucción, conducen a que en el proyecto radicado se observe ese bache de 59,3 billones de pesos", detalló Restrepo.Los otros huecos desfinanciadosMás allá del frente de la deuda pública, el Ministerio de Hacienda identificó una serie de rubros clave que se encontraban desfinanciados en el texto inicial que fue devuelto hace dos semanas por el Congreso de la República.Estos faltantes estaban en las obligaciones de personal y nómina (4,5 billones de pesos), el gasto pensional (6,5 billones de pesos), el sistema de salud (2,0 billones de pesos) y las universidades públicas (700.000 millones de pesos). A esto se suma un desbalance de 9,6 billones de pesos en subsidios de energía eléctrica y gas, junto con compromisos pendientes con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). LEA TAMBIÉN Foto:iStock.El Ministerio de Hacienda explicó que la apropiación anterior no incorporaba adecuadamente los reajustes salariales por encima de la inflación ni las contribuciones inherentes a la nómina. Una situación semejante ocurrió en los gastos de operación. "Una apropiación insuficiente no elimina la necesidad de prestar los servicios públicos; simplemente genera una presión presupuestal que deriva en modificaciones, restricciones de ejecución o acumulación de obligaciones", detalló la entidad.Este mismo problema se repitió en el gasto pensional y en el sistema de salud, donde la estimación de recursos ignoró variables fundamentales para la actualización de la Unidad de Pago por Capitación (UPC).Asimismo, la desfinanciación en los subsidios de energía y gas, sumada a los faltantes en el FEPC, trató compromisos sociales predecibles como si fueran gastos contingentes, poniendo en riesgo la continuidad de servicios públicos esenciales."Como herencia envenenada, la administración Petro había dejado un proyecto que encubría enormes pasivos ocultos que simple y llanamente se habían metido debajo del tapete. Ahora el gobierno De La Espriella los saca de las penumbras", comentó Restrepo. LEA TAMBIÉN Foto:iStockFinanciamiento sin nuevos impuestosEse aumento en los gastos que deberá asumir el Estado trae un desafío fiscal, pues el Gobierno Nacional prevé una caída en el recaudo tributario frente a este año, explicada por la expiración de impuestos transitorios adoptados durante la emergencia económica.En consecuencia, el camino para financiar un presupuesto que se trepa por la deuda sería acudir a nueva deuda y así no crear más impuestos, como se planteaba en la propuesta de la administración de Gustavo Petro. Según el mensaje que acompaña el nuevo proyecto, incrementar la carga tributaria expondría al país a un freno abrupto de la actividad económica.En resumen, si el pago de deuda aumenta en 37,4 billones de pesos, la deuda nueva que se deberá conseguir crece en 113 billones de pesos. Y crece más porque, además de los pagos de préstamos anteriores, también estaban subestimados otros rubros.El exministro de Hacienda también planteó como alternativa realizar una "gigantesca racionalización del gasto público", prescindiendo de gastos inútiles y encarando una tarea monumental que el Ministerio de Hacienda ha denominado la "Ley Rescate" de la economía.Aunque su contenido aún no se conoce —se presentará próximamente a consideración del Congreso—, Restrepo aseguró que no es difícil anticipar que el país estará frente a una "admirable revolución fiscal" si se logra equilibrar semejante desfase sin recurrir a más impuestos ni endeudar más a la Nación. LEA TAMBIÉN Foto:iStock"Exigirá sacrificios y sinsabores políticos, pero es indispensable transitar dicha ruta pedregosa si queremos retornar a un escenario en el que Colombia vuelva a ser viable fiscalmente", agregó. Como muestra de esta ruta de austeridad, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció una propuesta para recortar en 21,9 billones de pesos el gasto público de 2026. Según explicó, la medida hace parte de los esfuerzos del Gobierno Nacional por "sincerar las cuentas fiscales" y reducir el gasto previsto para el próximo año.Para la Andi, el desafío no termina en 2027. Mac Master señala que el país debe trazar desde ahora una senda plurianual que permita saber hacia dónde van el déficit, la deuda, el gasto, los ingresos y la inversión durante los próximos años."Esa recuperación no puede descansar únicamente en recortes. Será necesario priorizar y hacer más eficiente el gasto, pero también desarrollar una estrategia inteligente de financiamiento con mejores plazos y condiciones y, especialmente, una relación más ambiciosa con los organismos multilaterales e instituciones internacionales de desarrollo", sostuvo. 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