Harald V de Noruega, aquel de quien a finales de los años 50 se dijo que podría casarse con la princesa Sofía de Grecia, era el decano de los reyes europeos. Ha fallecido a los 89 años tras varios problemas de salud que habían marcado sus últimos años. En 2004 superó un cáncer de vejiga y, un año después, fue intervenido de una estenosis aórtica. En 2020 se sometió a una operación para sustituir una válvula cardiaca y en 2022 pasó el covid. Su delicado estado se agravó en enero de 2024 por una infección respiratoria durante unas vacaciones en Malasia, donde necesitó un marcapasos temporal.
El 3 de marzo regresó a su país a bordo de un avión medicalizado de Scandinavian Airlines, cuyo coste se calculaba en 190.000 dólares, y fue conducido en una ambulancia especial, con escolta policial, al Rikshospital de Oslo, donde recibió la visita de varios de sus familiares. La infección que le aquejaba ya estaba bajo control, pero su ritmo cardiaco era bajo y requería que, en los días siguientes, pasara por una intervención para colocarle un marcapasos permanente. Mientras tanto, su hijo, el príncipe heredero Haakon, había asumido su agenda oficial.
Harald y Sonia de Noruega en la boda de Victoria y Daniel de Suecia. (Gtres)










