0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl ahorro es oro en el ciclismo. Es un deporte en el que cada gramo de fuerza que se pueda reservar es una ganancia para los días venideros. La acumulación de esfuerzos es lo que peor se lleva y acaba pasando factura. Por eso, después de tres victorias de etapas y con tres minutos y medio de ventaja en la general, todo hacía pensar que Tadej Pogacar iba a optar por desentenderse de la carrera para economizar y estar más fresco el domingo en el final en Aitana.Era día de escapada. Era la sensación generalizada en el pelotón. Y ahí hicieron su apuesta varios de los cazaetapas que hay en liza. Se metieron en la fuga Van Aert, García Pierna, Pello Bilbao, Paret-Peintre, Lutsenko, Dunbar... Todos cruzaron los dedos para que Pogacar, el patrón de la ronda, les permitiese un poco de lucimiento.Sí y no, porque camino a la estación de esquí de Aramón Valdelinares, el campeón del mundo se lavó las manos en lo que al triunfo parcial se refiere pero no dio tregua a sus rivales en la clasificación. Al séptimo día, el líder esloveno tampoco descansó.Voraz como es y un poco enfadado, a falta de 2,5 km de meta quiso irse solo. Les dijo a los otros favoritos que no podrán estar tranquilos ni un solo día. Felix Gall y Enric Mas fueron los que mejor resistieron la furia de Pogacar, que demostró que lo del ataque interruptus del Bartolo el jueves fue un accidente, un hecho aislado, un fenómeno que rara vez se presencia. De hecho, Pogacar se quejó que en Castelló tuvo que hacer más de 24 kilómetros sin agua pese al calor intenso. Varias veces habló por la radio pidiendo bidones. “No hubo respuesta del comisario de carrera. Fue un poco decepcionante”, lamentó. Es una posible causa de que no pudiese llegar a la cima en solitario.Mas, que fue quien le dio caza en el muro, no tuvo las mismas piernas que en la víspera y no solo no pudo estar a su lado sino que perdió 10 segundos con el austríaco del Decathlon. Peor lo pasaron Roglic y Onley. Aunque para sufrimiento el de Carapaz, que se dejó casi un minuto más.Entre los escapados, el equipo Uno-X fue el que mejor jugó tener dos bazas: Andreas Leknessund, más rodador, y Tobias Haland Johannessen, más escalador. Los noruegos corrían con brazalete negro por el fallecimiento del rey Harald V e hicieron primero y segundo en Valdelinares. El Uno-X Mobility ya había ganado en este 2026 en el Giro (Dversnes Lavik) y en el Tour (Waerenskjold). Triple éxito al trabajo bien hecho.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
Al séptimo día de la Vuelta, Pogacar tampoco descansó
El líder permite la escapada, donde gana el noruego Leknessund, pero después vuelve a atacar a Enric Mas y Gall














