Hartazgo de los vecinos, pero sin brotes de violencia como los que vivió Ceuta la tarde y la noche del jueves. Un día después de que grupos de ciudadanos intentaran impedir el reparto de comida y agua a los migrantes acampados en la playa de El Trampolín y arrasaran y quemaran un asentamiento improvisado en un arenal cercano, en la ciudad autónoma se escucharon este viernes las mismas consignas. Tras los llamamientos a la calma y a la paz social hechos por el Gobierno central y el equipo de Juan Jesús Vivas, no se repitieron las mismas escenas, al menos hasta entrada la noche, aunque sí unos petardazos sobresaltaron una manifestación. La tensión, en todo caso, aún no se había disipado. Por la tarde, un centenar de personas se congregó frente a la Delegación del Gobierno de Ceuta portando claveles y coreando “Ceuta unida jamás será vencida” en varias ocasiones. Entre los manifestantes, que portaban banderas de España y de Ceuta, además de camisetas del equipo de fútbol local, había personas de todas las edades, también niños. Tras pasar unos minutos en la plaza, iniciaron un recorrido por la ciudad, haciendo sonar silbatos y protegiéndose de los últimos rayos de sol con abanicos. Había un padre y un hijo que han viajado desde Valencia para apoyar a los ceutíes y un matrimonio de unos sesenta años de Granada que también ha viajado a propósito para manifestarse.El grupo siguió recorriendo la ciudad pidiendo la expulsión de los inmigrantes que entraron en la avalancha masiva del 30 y 31 de julio. La protesta de la población ceutí, hastiada por la presencia de miles de personas que cruzaron desde Marruecos hace casi un mes, desfiló durante casi tres horas por las calles, sumando participantes conforme avanzaba. Los manifestantes reclamaban la salida de los migrantes al grito de “invasores, expulsión”.Frente a un supermercado situado en la avenida de España, se detuvieron a animar a los militares que custodian la entrada al grito de “no estáis solos”. Continuaron coreando consignas como “Ceuta es España” para retomar el “invasores, expulsión”. Más de una quincena de agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional acompañaban la manifestación en la parte delantera. Según fuentes policiales, a la altura del supermercado ya se habían sumado alrededor de medio millar de participantes. Un numeroso grupo de migrantes observaba la manifestación desde un espigón cercano a la playa en la que el día anterior se produjo la quema de una de las tiendas de los migrantes. Nueve agentes de Policía estaban dispuestos en la playa impidiendo el paso a la zona. “Ayer no se arrasó ningún poblado, se quemaron tres sombrillas. Lo que pasa es que estamos indignados”, reclama uno de los manifestantes. Los vecinos no pueden pasar de aquí y se quedan coreando y gritando “fuera de aquí” o “ilegales, fuera”.El motivo del bloqueo era evitar que grupos de ceutíes interrumpieran la distribución de las ayudas a cargo de Cruz Roja. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, hizo precisamente desde su comparecencia en el Congreso un “llamamiento” a dejar trabajar con “garantías” a los voluntarios. La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo y Amnistía Internacional mostraron el jueves precisamente su “profunda preocupación” por la “deriva violenta” y el “creciente clima de violencia y tensión en la calle” en Ceuta. Amnistía pidió que el personal de Cruz Roja desplegado en Ceuta pueda desarrollar su labor “en condiciones de seguridad” y “sin miedo”, tras comprobar que están sufriendo “amenazas” y viendo “obstaculizada su labor” de reparto de agua y comida. Según el Gobierno, el alcance de la respuesta humanitaria de emergencia activada junto a Cruz Roja Española desde el 3 de agosto comenzó con la entrega de 2.500 kits diarios en la playa de El Trampolín y otros puntos de la ciudad y que “fue ampliándose progresivamente a medida que aumentaban las necesidades detectadas”. Según los datos aportados, a fecha 27 de agosto se han distribuido 93.650 kits de alimentación, 1.396 kits de higiene femenina y 2.150 kits de higiene masculina.