Apenas un puñado de artistas extranjeros ha actuado en Rusia desde que este país invadió Ucrania en el 2022. Los más conocidos, el rapero trumpista Lil Pump, Akon y Jason Derulo. Los dos grandes motivos para eludir esta nación han sido los problemas para cobrar por las sanciones impuestas por su ataque y el coste reputacional de actuar cuando su guerra está segando cientos de miles de vidas. Por ello, la llegada de Kanye West, un artista que ha tenido que cancelar buena parte de su gira por Europa por ensalzar el nazismo y realizar declaraciones racistas, fue recibida con euforia por los rusos y una propaganda que siempre ha mirado a otro lado ante las visitas de políticos y famosos de extrema derecha. Pero Kanye West es un caso aparte. Todo parecía ir bien hasta que recordaron que tiene una canción titulada Heil Hitler y luce esvásticas cuando el Kremlin dice luchar contra el nazismo como pretexto de su guerra.“No cerramos nuestras puertas a ningún artista. Solo cerramos nuestras puertas a quienes profesan ideologías nazis, neonazis o nacionalistas”, ha manifestado la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, sobre el escándalo del momento en Rusia.“Francamente, su acción, no sé ni cómo llamarla, su actuación, plantea serias dudas”, continuó Zajárova. “Las manifestaciones macabras asociadas con la alabanza de Hitler; con la proliferación de esvásticas y la inclusión de ideologías afines en sus canciones. Que pueda ocurrir algo así en el siglo XXI... Esto es impactante”, admitió la representante de Exteriores antes de poner en duda la cordura de Kanye West. “Solo personas con enfermedades mentales que se encuentran en un hospital podrían dibujar algo así en la pared. Pero hizo esto el 8 de mayo de 2025, cuando el mundo entero celebraba el aniversario del Día de la Victoria [sobre el nazismo]. Me dejó completamente conmocionada”, ha admitido Zajárova.Kanye West anunció sendos conciertos en el estadio Gazprom Arena de San Petersburgo los días 10 y 11 de octubre. La compañía organizadora, Agencia Say, vendió miles de billetes por entre 9.000 y 160.000 rublos, de 90 a 1.600 euros, alrededor del 60% del sueldo medio ruso. Sin embargo, los representantes del estadio, propiedad de las autoridades de San Petersburgo, anunciaron una semana después que no había ningún contrato firmado y, por tanto, el evento no podía tener lugar.Prohibir la venta de entradasCuando los periodistas llamaron a los organizadores, estos no salían de su asombro. “¡¿Qué?!“, su respuesta por teléfono, se hizo viral en Rusia. No obstante, no daban por cancelado el concierto. Según fuentes del diario RBK, el proyecto seguía adelante y el contrato se rubricaría este 28 de agosto. De momento no hay constancia de ello.El terremoto provocado por Kanye West podría dificultar la visita a Rusia de otros artistas extranjeros. La Unión de Consumidores rusa ha propuesto prohibir la venta de entradas hasta que el recinto y el artista firmen sus contratos con los organizadores. Hasta ahora los adelantos eran cubiertos con la venta anticipada, pero de salir adelante esta medida los promotores del evento tendrán que adelantar millones de rublos al recinto y al músico sin haber vendido la primera entrada.En cualquier caso, el escándalo de Kanye West podía volverse contra el Kremlin. Al mismo tiempo que tilda “de neonazi” a un presidente electo, judío y nieto de combatientes contra el Tercer Reich, Volodómir Zelenski, las autoridades rusas han recibido a estos meses a varios conocidos miembros de la extrema derecha internacional.En junio, mientras Putin presidía el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, se pasó por aquella ciudad el polémico Andrew Tate, encarcelado por violación y trata de mujeres, y que unos meses antes había sido pillado cantando en un club de Miami la canción de Heil Hitler. Asimismo, en aquellas fechas uno de los principales negociadores del Kremlin, Kirill Dmítriev, recibió en la sede de Gazprom a varios representantes del partido ultra Alternativa Para Alemania. “ADF se ha convertido en la esperanza de los alemanes”, afirmó entonces el empresario, muy próximo a Putin y su familia.Y meses atrás, el empresario ultraortodoxo Konstantin Maloféyev, también cercano al Kremlin, organizó un evento en Rusia en el que estuvieron presentes varios representantes de Falange Española de las JONS y Democracia Nacional.
La llegada a Rusia de Kanye West conmociona al Kremlin: “Un enfermo mental de un hospital que pinta esvásticas en la pared”
Los dos conciertos del autor de la canción ‘Heil Hitler’ están en el aire tras haberse vendido miles de billetes. El Ministerio de Exteriores admite estar impactado















