El alcalde de San Juan, Miguel Romero, destacó este viernes la culminación de la capacitación especializada en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, en la que participaron equipos de respuesta a emergencias de la capital y Guaynabo. Durante varios días, el personal recibió preparación teórica y práctica dirigida a fortalecer las capacidades necesarias para evaluar escenarios de riesgo, localizar víctimas, estabilizar estructuras y ejecutar operaciones de extracción ante emergencias de alta complejidad.“Cuando ocurre una emergencia de esta naturaleza, la preparación de nuestro personal puede representar la diferencia en nuestra capacidad para proteger y salvar vidas. Por eso, continuamos fortaleciendo a nuestros equipos, no solamente con los recursos necesarios, sino con el conocimiento, las destrezas y la experiencia práctica que requieren escenarios complejos. Hacerlo junto a Guaynabo fortalece, además, nuestra capacidad de trabajar de manera coordinada porque, ante una emergencia, tenemos que estar preparados para apoyarnos y poner nuestros recursos al servicio de la gente”, dijo Romero, en comunicado de prensa. Durante la capacitación, los participantes desarrollaron destrezas para identificar peligros y establecer zonas de seguridad, realizar búsquedas primarias y secundarias, aplicar técnicas de marcaje e instalar sistemas de anclaje e izado. El programa incluyó, también, procedimientos para la extracción y protección inicial de víctimas, junto con ejercicios supervisados en escenarios de escombros y condiciones diseñadas para acercar al personal a situaciones que podrían enfrentar durante una emergencia real.“La seguridad de nuestra gente siempre será una prioridad. Por eso, continuamos invirtiendo en la preparación y capacitación de nuestros equipos de primera respuesta para brindar una respuesta rápida, coordinada y efectiva ante cualquier emergencia”, expresó, por su parte, Edward O’Neill, alcalde de Guaynabo.La preparación combinó teoría, demostraciones y ejercicios prácticos, con una metodología que dedicó una parte significativa del proceso a la ejecución de destrezas en escenarios simulados. Los participantes también completaron un proceso de evaluación teórica y práctica dirigido a comprobar el dominio de las competencias adquiridas durante el adiestramiento.“En una estructura colapsada, no hay espacio para improvisar. El rescatista tiene que saber identificar los riesgos, trabajar de manera segura y tomar decisiones en momentos en los que cada segundo puede ser determinante. Este tipo de adiestramiento nos permite llevar el conocimiento a la práctica y, al mismo tiempo, entrenar la coordinación entre equipos que, eventualmente, podrían encontrarse trabajando juntos en una emergencia real. Esa preparación es fundamental para proteger tanto a las víctimas como a nuestros propios rescatistas”, aportó Carlos Acevedo, director de la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres de San Juan.Como parte del programa, el personal recibió, igualmente, capacitación para operaciones de mayor complejidad, incluyendo evaluación estructural avanzada, estabilización, sistemas de izado y cribado, coordinación de equipos de búsqueda y extracción y atención médica en escena. Esta etapa incorporó simulacros integrados, ejercicios nocturnos y roles de mando para fortalecer la capacidad de planificación, coordinación y ejecución de los participantes.La capacitación culminó hoy, luego de varios días de preparación y ejercicios prácticos. El programa utilizó como referencias técnicas estándares y guías aplicables a operaciones de búsqueda y rescate, entre ellas, NFPA 1006, NFPA 1670 y NFPA 2500, así como la guía operacional de apuntalamiento del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos.
San Juan y Guaynabo fortalecen capacidad de respuesta ante emergencias en estructuras colapsadas
Equipos de ambos municipios culminaron capacitación especializada para atender escenarios de rescate de alta complejidad








