NoticiaEn los rincones de Bucaramanga, en donde no se llegan las autoridades hay personas que trabajan para ganar diariamente lo del almuerzo. Doña Esther Foto: Gobernación de SantanderPERIODISTA28.08.2026 11:02 Actualizado: 28.08.2026 11:02
Doña Esther, una mujer de 95 años con la energía de alguien de 30, mantiene intactas sus ganas de trabajar, producir dinero y emprender.Toda su vida se ha dedicado a coser, pero su máquina, la herramienta que le permitía rendir el tiempo para producir y vender sus prendas, se dañó.Al no tener recursos para repararla, comenzó a coser a mano, aprovechando su buena vista y su destreza. Así siguió vendiendo sus productos y haciendo arreglos de ropa para los vecinos del barrio Bonanza, en el corregimiento uno de Bucaramanga.Doña Esther Foto:Gobernación de Santander“Estaba trabajando a pura uña. La máquina se dañó, ya la he llevado varias veces a arreglar y me dura unos diítas”, cuenta doña Esther.Tras varios meses cosiendo a mano, tuvo un golpe de suerte: gracias al programa Santander Contigo, de la Secretaría de Desarrollo de la Gobernación de Santander, fue beneficiaria de la entrega de una máquina nueva.Cuando recibió su herramienta de trabajo, no pudo contener las lágrimas de agradecimiento. Se encontró con Marisol Sierra, secretaria de Desarrollo, y la abrazó. Ana Milena Granados- vendedora de tamales Foto:Gobernación de SantanderA pesar de su edad, sigue siendo la “dueña del barrio” para arreglar la ropa de la zona. “Ay, Dios mío, gracias”, exclamó emocionada.Santander Contigo es un proyecto de apoyo al emprendimiento para personas de escasos recursos. Autoridades recorrieron las calles en busca de vendedores informales que nunca habían recibido ayuda del Estado. En ese proceso se seleccionaron 110 personas para fortalecer sus pequeños negocios, en los que trabajan más de 12 horas al día para obtener apenas lo suficiente para un almuerzo o algunos pesos para el siguiente día.Los recorridos se realizaron por la calle 36 hasta la carrera 27, en los corregimientos 1, 2 y 3, y en la comuna 14, incluyendo barrios como el Kennedy, Morrorrico y Colorados.Vendedor ambulante Foto:TikTok: @germanmauricioosorio“Llegamos nosotros a hacer la inscripción directamente. Estuvimos en lugares donde el gobierno antes no había llegado para seleccionar personas distintas. Detrás de cada entrega de emprendimiento hay una historia”, explicó Sierra.Sobre Esther, Marisol contó que se sorprendió de su vitalidad a los 95 años y le encantó ver que, fuera de su casa, tenía colgado un aviso en un palo que decía: “Se hacen arreglos”.“Esa máquina le cambió la vida. Hace cosas hermosas. Su hija me dijo que estaba deprimida, pero ahora su cara es otra porque todo el día está trabajando”, relató la funcionaria.En el mismo recorrido se conoció la historia de una mujer de 70 años, residente del norte de Bucaramanga, quien cuida a su hijo de 40 años con discapacidad, quien sin manos y pies pinta y vende sus cuadros.Hombre con discapacidad pinta y vende cuadros Foto:Gobernación de SantanderCon una pequeña estufa de dos fogones, preparaba empanadas para vender. Ella también fue beneficiaria: recibió una estufa grande que le permite cocinar con más facilidad, atender a su hijo y continuar con su emprendimiento."No tenía nevera, ni fogón, le llegamos con la estufa grande, le compramos el sartén para hacer las arepas, para ella es el fruto de su negocio. Ella no puede salir de la casa porque le toca cambiar el pañal a su hijo", contó la secretaria Marisol.Doña Carmen- vendedora ambulante en Bucaramanga Foto:Gobernación de Santander“Qué hermosura, gracias”, expresó.Ana Milena Granados, residente en Miramanga, corregimiento 3, sostiene su hogar junto a sus tres hijos y su madre. Produce tamales, pero por falta de elementos de trabajo debía limitar la producción de este plato típico. Con el programa Santander Contigo, recibió una olla y una ponchera que le permiten agilizar la preparación de los tamales santandereanos.Danith Milena Martínez, ubicada en inmediaciones de la Gobernación de Santander, vive al día. “Con lo que gano de mi chaza es lo que tengo para comer y sostenerme”, asegura.Danith Milena Martínez- vendedora ambulante Bucaramanga Foto:Gobernación de SantanderElla fue dotada con termos, una nevera y productos para vender en la calle, con el fin de que durante varios meses no tenga que comprar insumos y pueda convertir todo lo que venda en ganancia neta.Danith vive sola en una pieza en el barrio La Joya y lleva más de 10 años trabajando en el centro de Bucaramanga, donde obtiene de ganancia alrededor de siete mil pesos diarios.Doña Carmen, otra vendedora ambulante del centro, también recibió apoyo para fortalecer su chaza y garantizar producción por varios meses.Esta mujer, que enfrentó un cáncer de seno y fue operada recientemente, salió del hospital directamente a vender en la calle. No tuvo tiempo de descansar en su postoperatorio porque debía subsistir.LE PUEDE INTERESAR:Un hombre murió tras recibir un disparo Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











