NoticiaAdolfo Páez. Foto: Alcaldía de BogotáEs beneficiario de un puesto de venta ambulante del Instituto para la Economía Social (IPES).Link30.07.2026 18:57 Actualizado: 30.07.2026 18:57

Adolfo Páez es un vendedor informal que, mientras atiende su quiosco en el centro de Bogotá, también enseña jugadas de ajedrez a sus clientes desde hace 18 años.Es beneficiario de un puesto de venta ambulante del Instituto para la Economía Social (IPES), iniciativa que busca reducir la informalidad en el espacio público de la ciudad.La formación de nuevos jugadores en la capital inicia a las nueve de la mañana en la carrera Séptima cuando Adolfo comienza a atender su puesto de ventas. LEA TAMBIÉN El quisco está ubicado a unos metros de la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves y ahí mismo también se ubican mesitas blancas con tableros de ajedrez que poco a poco se van ocupando.En su negocio vende tintos, bebidas frías, dulces, paquetes y periódicos. Foto:Alcaldía de BogotáAlgunas piezas del juego se caen con el viento y los participantes se emocionan a medida que la partida avanza. Algunos jugadores piensan en estrategias para ganar y otros observan en silencio las jugadas. Mientras tanto, Adolfo, un hombre de 62 años, le da la bienvenida a los nuevos clientes en lo que acomoda fichas y se mueve de un lugar a otro.En su negocio vende tintos, bebidas frías, dulces, paquetes y periódicos. Ese quiosco en el que trabaja fue entregado por el Instituto para la Economía Social (IPES), que promueve una iniciativa dirigida a quienes derivan su sustento de la economía popular en Bogotá. LEA TAMBIÉN En ese sentido, la adquisición de ese puesto de ventas ambulantes le ayudó a cumplir su sueño de formar jugadores de ajedrez y dejar de trabajar en la calle. Este puesto siempre estuvo presente en los momentos más importantes de la vida de Adolfo. Pues, lo recuerda en distintas etapas, como cuando comenzó a buscar trabajo o en el nacimiento de sus hijas e incluso cuando practicó judo por más de 20 años. Por su parte, el ajedrez ha sido fundamental para Páez desde sus primeros años: “Me podía quedar horas mirando una partida. Muchas veces ni me dejaban jugar porque era muy niño, pero yo volvía al otro día. Algo tenía el ajedrez que siempre me hacía volver”, dice.Ese puesto de ventas ambulantes le ayudó a cumplir su sueño de formar jugadores de ajedrez. Foto:Alcaldía de BogotáUn día en la vida de Adolfo consiste en acomodar las mesas para jugar ajedrez en la mañana que están disponibles para personas de cualquier edad que deseen jugar una partida o, si bien, todo el día.En el sector lo apodaron "El profe" porque todo el tiempo se la pasa explicando jugadas a la par que atiende su negocio.¿Qué hace el Instituto para la Economía Social (IPES) por los vendedores informales?El programa REDEP (Red de Prestación de Servicios al Usuario del Espacio Público) menciona que los quioscos son "espacios urbanos ubicados en diferentes localidades, con el objetivo de que los vendedores informales cuenten con un módulo comercial transitorio para comercializar sus productos, con el fin de que obtengan un ingreso". LEA TAMBIÉN De acuerdo con el Instituto para la Economía Social, estos puestos son metálicos y tienen dos módulos con el propósito de que las ventas de productos se realicen de forma sencilla y segura para el vendedor. En ese sentido, con esta iniciativa se busca aprovechar los espacios públicos de la capital y al mismo tiempo fomentar la economía en la ciudad. Laura María Villarraga ArizaREDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.