Todo inició con un mensaje.

A través de Facebook, un usuario contactó a Adolfo Plata y le dijo que estaba interesado en comprarle un lote entero de tarjetas de Pokémon, uno de los productos coleccionables que él acostumbra vender.Consciente de las ganancias que podría obtener gracias a la transacción, Adolfo acudió al lugar de la cita: una pequeña plaza comercial en Querétaro que, con frecuencia, es punto de encuentro entre coleccionistas para comprar y vender artículos.Al llegar al lugar, Adolfo no encontró al supuesto comprador, sino que se topó con un grupo de agentes de la Policía de Investigación del estado, quienes lo detuvieron debido a la suposición de que era el cabecilla de una banda dedicada al robo en Saltillo, Coahuila.Mediante redes sociales, la familia de Adolfo inició una campaña con la intención de que su caso tenga amplio reconocimiento, pues aseguran contar con pruebas que refutan cualquier posible relación con la célula delictiva en el norte del país.

En entrevista con MILENIO, el hermano de Adolfo, Leonardo, compartió su versión sobre los hechos. ​El viaje que puso en la mira a Adolfo PlataA finales de mayo de 2026, Adolfo viajó con su familia a Texas, Estados Unidos, para comprar algunos artículos para su bebé, ya que las opciones que encontró en el mercado nacional no lo convencieron.