A 51 días del inicio de la intervención, comerciantes aseguran que sus ingresos se han reducido hasta en un 70 %.Publicidad27 de agosto, 2026 - 10h00“Antes la gente llegaba en carros, se parqueaba, recogía su pedido y por las mismas se iba. Ahora no tienen cómo entrar y ya no compran”. Así resumió Amanda Solórzano el impacto que la intervención de la calle Bogotá ha tenido en los negocios del sector.Sentada en el interior de su comedor, junto con Karina Flores y Janina Abad, todas moradoras del barrio del Centenario, Solórzano calculaba desde la entrada del establecimiento cuánto había sido golpeado el porcentaje de ventas desde el 7 de julio de 2025, cuando se iniciaron las obras en el sector.La vía permanece intervenida, con montículos de tierra a los costados y tramos en los que los trabajadores avanzan con la colocación de la nueva calzada.PublicidadEste miércoles, 26 de agosto, cuando han transcurrido 51 días desde el comienzo de las obras, alrededor de seis trabajadores realizaban labores en el tramo comprendido entre las calles Michael E. Connor y Asunción. A las 13:17 no había maquinaria pesada operando en el sitio, mientras los obreros continuaban con trabajos relacionados con la pavimentación.El polvo, el movimiento de tierra y las restricciones para acceder a los locales se han convertido en parte del paisaje cotidiano de quienes viven y trabajan en esta zona del sur de Guayaquil. PublicidadPublicidadPara los comerciantes, el problema no radica en la necesidad de intervenir la avenida, sino en el tiempo que permanece en ejecución.Carlos Ortiz, propietario de Barrel House, un negocio dedicado a la venta de carnes asadas preparadas al estilo barril, esperaba en el portal del establecimiento la llegada de clientes. Por el local paga un arriendo mensual de $ 700, pero asegura que desde el inicio de la intervención sus ventas han caído cerca de un 70 %.“Constantemente tenemos que estar limpiando por el polvo. Para tratar de captar clientela, hemos ampliado nuestra presencia en redes sociales para comunicar que no estamos cerrados. Hemos tenido que alternar al personal con turnos de media jornada porque no ingresa mucho dinero”, explicó.El panorama también ha obligado a otros establecimientos a buscar alternativas para mantenerse abiertos. Solórzano contó que antes de la intervención su comedor generaba alrededor de $ 150 diarios. Desde el pasado 7 de julio, esa cifra se redujo a unos $ 80.Según la comerciante, buena parte de los ingresos actuales proviene de los propios trabajadores que participan en la obra.A pocos metros, Leonardo Barona, propietario de una papelería, relató una situación similar. Los clientes que han sostenido sus ventas son principalmente residentes de los alrededores, mientras que quienes acudían desde otros sectores han dejado de hacerlo.Publicidad“Las obras eran necesarias, pero siento que la obra va muy lento. Del 100 % de los productos que tengo disponibles para la venta, apenas estoy vendiendo el 30 %”, señaló.Una vía que necesitaba intervenciónPese a las molestias, los moradores consultados coinciden en que la reconstrucción era necesaria. La avenida Bogotá es una vía de circulación constante y, según los residentes, durante años la calzada presentó baches que eran reparados de manera temporal.Karina Flores recordó que los daños reaparecían poco después de cada reparación, especialmente durante la temporada de lluvias.“Cada vez que asfaltaban, eso se hacía hueco una y otra vez. Parchaban y otra vez el mismo problema. Y esta es una vía principal por la que pasan muchos vehículos. Cuando llovía, se ponía peor; uno tenía que manejar esquivando los huecos”, manifestó.Flores considera que los trabajos han avanzado, aunque mencionó que durante la intervención se habría producido la rotura de una tubería, lo que obligó a realizar trabajos adicionales. También aseguró que las labores estuvieron paralizadas durante alrededor de cinco días.La percepción de los comerciantes, por tanto, no es de rechazo a la obra. Su principal preocupación está relacionada con el tiempo de ejecución y las dificultades que enfrentan mientras la vía permanece parcialmente cerrada.Trabajos que se ejecutan en la avenidaLa intervención de la avenida Bogotá comprende tres cuadras y comenzó el pasado 7 de julio, con un plazo de ejecución de dos meses, según el Municipio de Guayaquil.El 9 de agosto anterior, la Alcaldía informó que estaba previsto que se iniciara el 10 de agosto la colocación de la base que servirá como soporte para la nueva calzada.La reconstrucción forma parte de un contrato valorado en $ 4 millones para rehabilitar 20 kilómetros de pavimento flexible y 5 kilómetros de pavimento de hormigón rígido en diferentes sectores del centro y sur de Guayaquil.El proyecto contempla intervenciones en zonas como Bellavista y San Eduardo, además de calles como Rumichaca, José de Antepara, Chile, Cuenca y Boyacá.Los comerciantes del barrio del Centenario esperan que la renovación de la avenida permita dejar atrás los baches que durante mucho tiempo afectaron la circulación.Pero también aguardan que la obra concluya dentro del plazo previsto y que, con la reapertura de la vía, los clientes vuelvan a ocupar los espacios que hoy permanecen vacíos frente a sus negocios. 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‘Las obras eran necesarias, pero siento que van muy lento’: intervención en la calle Bogotá golpea las ventas de los negocios del barrio del Centenario, en el sur de Guayaquil
A 51 días del inicio de la intervención, comerciantes aseguran que sus ingresos se han reducido hasta en un 70 %.







