La economía francesa se estancó en el segundo trimestre del año, con un crecimiento nulo, según ha informado este viernes el instituto estadístico oficial, el Insee, que revisa a la baja la estimación del 0,2% que había hecho para el periodo. También corrige los datos de los tres primeros meses del año, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo un 0,2%, frente a la caída del 0,1% prevista hasta ahora. Este empeoramiento de la coyuntura se produce en parte por los efectos de las olas de calor en la producción agrícola, según el organismo oficial.La revisión a la baja del crecimiento es “el primer impacto concreto del verano horrible” que Francia ha vivido, ha declarado el ministro de Economía, Roland Lescure, durante una intervención en un acto público. “Es un impacto absolutamente aterrador, enorme”, ha añadido el ministro.La segunda economía de la zona euro esquiva por poco la recesión técnica, que se produce con dos trimestres consecutivos de caída del PIB. El instituto estadístico ha justificado la revisión por “la situación aún más deteriorada de la producción agrícola en comparación con la información de la que se disponía a finales de julio”, cuando hizo la primera estimación. “Las cosechas serán extremadamente difíciles en varios sectores y regiones. Al incorporar esta información, el Insee ha revisado a la baja el crecimiento del primer y segundo trimestre, lo que también repercutirá en el tercero”, ha anticipado Lescure.El actual verano ha sido extremadamente caluroso en Francia y muchas regiones del país han sufrido sequías históricas. El Gobierno ya anticipó que las sucesivas olas de calor y los devastadores incendios que han asolado el territorio tendrían un impacto económico. Este viernes, además, se han publicado otros indicadores que tampoco aportan optimismo. La inflación creció tres décimas, hasta el 2,4%, en julio. Es más contenida que en otros países del entorno, pero crece mientras la economía sigue estancada, lo que técnicamente se conoce como estanflación. La única buena noticia del segundo trimestre es aparentemente la recuperación del consumo de los hogares, que creció un 0,3%, tras haber retrocedido un 0,3% en los tres meses previos.La revisión de las cifras compromete la actual previsión de crecimiento del Gobierno francés para el conjunto de 2026. El Ejecutivo esperaba en principio una evolución del PIB del 0,7%. Pero llegar a esa cifra se antoja ahora muy complicado, tras el retroceso del primer trimestre y el nulo crecimiento del segundo.El primer ministro, Sébastien Lecornu, ultima estas semanas el proyecto de Presupuestos del año que viene, que en principio iba a presentar en una reunión de su gabinete a finales de septiembre. Se espera que las cuentas lleguen con recortes para alcanzar el objetivo de reducir el déficit. Este se situó en el 5,1% del PIB en 2025, muy por encima del límite del 3% fijado por Bruselas. El incumplimiento de las reglas fiscales europeas puede comportar la imposición de medidas correctivas por parte de la Comisión. Pero Lescure ya advirtió que el objetivo de rebajarlo al 3% en la actual coyuntura “será difícil” y dijo el coste de las olas de calor, estimado en unos 15.000 millones, se integrará en las futuras cuentas. Esta situación es una “llamada de atención para quienes aún no habían despertado”, ha opinado el ministro de Economía, quien considera necesario “seguir luchando contra el cambio climático y adaptarse a lo que está sucediendo”.A ocho meses de las elecciones presidenciales de abril de 2027, la complicada coyuntura económica en el país fue precisamente el tema del primer debate electoral, organizado este jueves por la patronal de empresas y en el que participaron ocho de los candidatos ya declarados.
Francia se estanca en el segundo trimestre tras una revisión a la baja del PIB
El instituto estadístico oficial estima que el crecimiento económico entre abril y junio fue nulo frente a la estimación inicial del 0,2% y profundiza la caída de principio de año













