La demanda de espacio de c�maras acorazadas se est� disparando tras una vertiginosa subida del precio del oro.Filas de cajas de seguridad de color gris met�lico abarrotan las estanter�as hasta el techo en la c�mara acorazada subterr�nea de Sharps Pixley, ocultando el deslumbrante tesoro que albergan en su interior. La c�mara de Londres est� tan llena, que la firma de compraventa de oro busca un emplazamiento para abrir una nueva, seg�n Giles Maber, director de la compa��a en el Reino Unido.Esto forma parte de una carrera global por construir b�vedas para custodiar metales preciosos desde Suiza hasta Singapur. La falta de espacio era algo ajeno al sector, ya que el oro ocupa muy poco y una b�veda puede durar cientos de a�os. Sin embargo, la vertiginosa subida del precio del oro, que se ha duplicado en los �ltimos tres a�os, y el consiguiente aumento de la demanda por parte de personas adineradas que insisten en guardar su oro en lingotes f�sicos, han provocado un repunte de la actividad en el que hasta ahora era un sector con poca actividad.En el grupo suizo de oro MKS Pamp, el director comercial Omar Liess quiere construir una b�veda de gran tama�o para atender a los clientes m�s adinerados del grupo, para que puedan visitar sus reservas de oro en un entorno elegante que �l compara con un hotel de cinco estrellas. "Cuando la gente nos conf�a 200 millones de d�lares o m�s, queremos asegurarnos de contar con la infraestructura adecuada", afirma. Este servicio est� dirigido a clientes que almacenan un m�nimo de 50 millones de d�lares en lingotes, que pueden —y de hecho lo hacen— visitar su oro, que se guarda en compartimentos especiales. "Lo buscan como una red de seguridad. Si por alguna raz�n el sistema bancario colapsa, al menos tienen este oro f�sicamente asignado y fuera del sistema bancario", explica Liess.Ese sentimiento es uno de los factores que impuls� el precio r�cord del oro a 5.595 d�lares por onza troy a principios de este a�o, un 104% m�s que en los 12 meses anteriores. Aunque los precios han ca�do desde el m�ximo de enero, siguen siendo superiores a los de hace un a�o. Las fuertes compras de los bancos centrales, los temores sobre el futuro del d�lar estadounidense, la preocupaci�n de los inversores por la deuda p�blica y el caos geopol�tico han generado una intensa actividad de compraventa de oro sin precedentes para los veteranos del sector.Dentro de este conjunto de factores, las compras discretas de los m�s adinerados y su obsesi�n por poseer lingotes de oro f�sico han provocado grandes cambios en el nicho de mercado dedicado al almacenamiento privado."Tenemos seis c�maras y necesitamos ampliarlas todas cuanto antes", afirma Ludwig Karl, director de operaciones de Swiss Gold Safe, empresa que ofrece almacenamiento de lingotes. "No se trata solo de espacio: el l�mite del seguro, que puede alcanzar los 5.000 millones de d�lares por b�veda, tambi�n crea la necesidad de disponer de c�maras adicionales", explica. En Suiza, el espacio de almacenamiento tambi�n se est� volviendo m�s limitado debido a que muchos b�nkeres militares en desuso de la Segunda Guerra Mundial —que desde entonces han sido una opci�n popular para almacenar metales preciosos— est�n siendo reutilizados por el ej�rcito del pa�s, que est� reforzando sus defensas.Maber, de Sharps Pixley, afirma que la b�squeda de espacio adicional se debe en parte a la creciente participaci�n de los family offices y a que los clientes est�n cambiando los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro por lingotes f�sicos. Seg�n Maber, ahora los clientes no buscan ETF, sino lingotes y monedas.VolatilidadA pesar de la reciente volatilidad de los precios —el oro cotiza aproximadamente a 4.638 d�lares por onza troy en estos d�as—, la confianza de los ricos en el metal precioso permanece intacta. Una encuesta reciente realizada por HSBC a inversores adinerados revel� que el oro era uno de los principales activos en los que planeaban aumentar su inversi�n el pr�ximo a�o. Casi la mitad ten�a previsto incrementar sus tenencias, y solo el 13% reducirlas.El oro es especialmente popular entre los inversores adinerados de la Generaci�n Z, que suelen tener una asignaci�n un 50% mayor que sus hom�logos de la generaci�n del baby boom. "El oro podr�a terminar 2026 como el principal activo no monetario de la Generaci�n Z, por delante de las acciones", se�ala el informe."El hecho de que el precio est� bajando no cambia la situaci�n del oro", afirma Jean-Sebastien Jacquetin, socio gerente de Cavendish Investment Corporation, una oficina de gesti�n patrimonial con sede en Hong Kong. "Hay una correcci�n en el mercado, lo cual es normal. Pero, b�sicamente, el oro sigue teniendo una gran demanda". Algunas familias con las que trabaja invierten una cuarta parte, o incluso un tercio, de su cartera en oro. "Es una cantidad considerable", reconoce. Jacquetin est� especializado en gestionar operaciones de oro directamente entre familias, operaciones privadas discretas que evitan el mercado general del oro, conocidas como operaciones extraburs�tiles (OTC). En el primer semestre de este a�o, la compra de oro en la categor�a OTC se dispar� a 570 toneladas, el nivel m�s alto en m�s de una d�cada y casi un 20% de la demanda total, seg�n datos del Consejo Mundial del Oro, un organismo del sector.�Por qu� se ha disparado el precio del oro? El impulso de los m�s ricos es solo una parte de la historia en un mercado din�mico en el que interact�an diferentes sectores, desde bancos centrales hasta inversores institucionales y minoristas.El repunte hist�rico comenz� en 2022, cuando los bancos centrales aumentaron sus compras de oro tras la invasi�n de Ucrania. Los bancos centrales de los mercados emergentes se alarmaron por la incautaci�n de activos rusos en el extranjero por parte de EEUU y quisieron diversificar sus carteras, reduciendo su dependencia de los d�lares estadounidenses, liderando as� esta tendencia. A finales del a�o pasado, el oro super� a los bonos del Tesoro estadounidense como principal activo de reserva mundial, seg�n un informe del Banco Central Europeo.Aunque las compras de los bancos centrales se moderaron ligeramente el a�o pasado y se han reducido a�n m�s este a�o, en parte debido a los altos precios, muchos siguen consider�ndolas el factor m�s importante para la proyecci�n alcista a largo plazo del oro.Incluso mientras esas compras se moderaban, las pol�ticas del segundo mandato de Trump avivaron la preocupaci�n por el tama�o del d�ficit fiscal y el papel a largo plazo del d�lar estadounidense, impulsando la idea de que el oro puede servir como cobertura frente al d�lar."Lo que el oro nos muestra es la preocupaci�n por un mundo m�s fragmentado y menos predecible, donde EEUU se percibe como un socio menos fiable; que los bonos del Tesoro estadounidense quiz�s ya no sean lo que eran en el pasado", afirma John Reade, analista de mercado del Consejo Mundial del Oro. Uno de los principales defensores de la idea de la devaluaci�n del oro ha sido el grupo de criptomonedas Tether, cuyo CEO, Paolo Ardoino, se refiri� en una ocasi�n al oro como "bitcoin natural".Seg�n sus informes trimestrales, Tether ha acumulado grandes cantidades de oro, adquiriendo cerca de 67 toneladas durante el �ltimo a�o, lo que eleva sus reservas a 146 toneladas, convirti�ndose as� en el mayor tenedor de oro fuera de los bancos centrales.Otro gran impulsor del repunte del lingote de oro han sido los peque�os inversores, que han comprado masivamente oro y plata desde el pasado oto�o a medida que cobraba impulso la tendencia, lo que llev� a ambos metales a alcanzar m�ximos hist�ricos en enero. Sin embargo, han resultado ser aliados volubles: vendieron en masa cuando estall� la burbuja y su r�pida salida ha contribuido a desplomar el precio del oro un 17% este a�o desde su punto �lgido.No todo el mundo estaba convencido de que este impulso fuera sostenible. Empez� a fraguarse en el mercado desde el verano pasado, se�ala Reade: "El mercado se volc� de lleno en el metal, y jam�s hab�a visto nada semejante... En enero, la situaci�n lleg� a parecer desenfrenada".Lo que est� causando revuelo en el mundo del oro no es solo cu�nto est�n comprando los grandes patrimonios, sino tambi�n c�mo lo est�n comprando. Esto ata�e directamente al motivo de fondo de sus compras: la inversi�n por miedo."El oro f�sico se ha puesto muy de moda", afirma Stephen Flood, consejero delegado de GoldCore, una firma de compraventa que ofrece custodia f�sica en ocho ubicaciones globales. Se�ala que los inversores ricos, que hace dos a�os habr�an recurrido a productos financieros como ETF respaldados por oro, ahora est�n mucho m�s interesados en poseer lingotes de oro reales. "Quieren tener un activo de gran liquidez, pero tambi�n diversificado en m�ltiples jurisdicciones. Quieren estar lo m�s cerca posible del metal y con el menor n�mero de intermediarios", explica.Los grandes inversores tambi�n exigen que su oro est� asignado, a�ade, refiri�ndose a lingotes vinculados a sus propietarios y custodiados de forma independiente, en lugar de formar parte de un fondo com�n. "Lo quieren f�sico, con nombre y apellidos en la estanter�a", concluye.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.