La VanguardiaBarcelona 28/08/2026 12:27 Actualizado 28/08/2026 12:35 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialGunakeshari Bohara no es capaz de pronunciar su nombre ni ninguna otra palabra, pero está viva. Es, de hecho, la única superviviente del lugar donde residía, un asilo nepalí para ancianos que fue arrasado por la riada del Himalaya, en la frontera entre Nepal y China. Con 94 años y enferma de demencia, fue rescatada por un equipo militar de entre el barro, en un estado de shock por el que ha enmudecido y aterrorizada. Gunakeshari fue trasladada al Centro de Traumatología de Katmandú, en el que se recupera favorablemente, según un comunicado médico recogido por The Times.Gunakeshari simboliza tanto el horror causado por una riada que deja más d 500 muertos como la esperanza de los que esperan el regreso de los desaparecidos, que superan los 900, según la Policía nepalí.La mujer, hallada con vida aterrorizada y hundida en el barro, fue sacada de entre los escombros con una excavadoraEl doctor Imran, médico del centro de traumatología en el que la anciana se recupera, explicó a los medios que el de Gunakeshari “es un caso extraordinario. La paciente no puede explicar cómo sobrevivió; todos los demás que estaban en la residencia murieron. Probablemente nunca sabremos qué ocurrió”.La mujer, hallada con vida hundida en el barro, fue sacada de entre los escombros con una excavadora. Fue identificada por un familiar, en el despacho del hospital de Katmandú donde los familiares de posibles víctimas esperaban pacientemente para conocer si alguno de sus seres queridos está en la lista de desaparecidos y supervivientes que manejan las fuerzas de seguridad.Mientras tantos, los científicos se ven incapaces de afirmar con total certeza que la causa de la gigantesca riada ocurrida el miércoles en el Himalaya, en la frontera entre Nepal y China, es el cambio climático, una conclusión que requiere de una exhaustiva investigación previa. Pero los expertos coinciden en que el calentamiento global es uno de los factores clave en el deshielo de alta montaña, lo que aumenta el riesgo de que se derrumbe un glaciar y provoque desastres como el de esta semana.