Ginebra (EFE).- Las estimaciones iniciales sobre el impacto de la gigantesca riada ocurrida en Nepal indican que unas 93.000 personas pueden haber resultado afectadas, aunque las organizaciones de ayuda todavía no han llegada a ciertas áreas inundadas por lo que esa cifra podría aumentar, dijo este viernes la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR).
«Debido a que carreteras y puentes han sido arrasados y a la interrupción de cobertura celular y de electricidad, todavía no hemos podido acceder a algunas de las zonas más afectadas», dijo por teleconferencia desde Katmandú el representante de la organización humanitaria, David Fisher.
Reconoció que la información sobre los impactos del desastre ocurrido el miércoles «sigue siendo aproximada y que «muchas personas que lo necesitan aún no han recibido la ayuda que requieren».










