Conforme pasan las horas, la desgracia aumenta y las consecuencias de la riada en la frontera entre Tíbet y Nepal van acompañadas de adjetivos cada vez más devastadores. No son fáciles ahora mismo las comunicaciones con la zona pero desde la capital nepalí, Katmandú, las noticias que llegan son cada vez peores.Jordi Abad, himalayista y director de la carrera de montaña Everest Trail Race, viaja dos o tres veces al año a Nepal, y en las últimas horas vive pegado al teléfono, intentando hacerse a la idea de la tragedias y sus porqués. "Nepal tiene muchos lagos en altura, cuya barreras de contención son muy, muy débiles, prácticamente de barro. No está claro si todo ha comenzado por un alud o el deshielo pero sí que el lago ha colapsado y su barrera también. Lo que sí es cierto es que estos fenómenos no son desconocidos en la zona, pasan cada cierto tiempo".Desde ese momento, la riada ya ha sido incontenible: "La riada ha tomado todo el cauce del río Trashuli arrasando todo. Esa zona marca una frontera desde hace pocos años entre China y Nepal y está muy densamente poblada. Allí hay cientos de pueblos a las orillas del río, con muchísimos habitantes y me dicen desde Katmandú que todos han desaparecido", relata Jordi Abad a 20minutos.La tragedia adquiere una envergadura gigantesca cuando desde Nepal se habla del número de víctimas mortales, cifras que todavía hay que coger con alfileres: "Han muerto 180 trabajadores de una empresa eléctrica que estaban construyendo una presa en esa zona y por lo menos 400 turistas desaparecidos, al parecer la mayoría de La India. Pero aunque todavía es pronto, el Gobierno nepalí parece que ya está barajando una cifra de muertos entre 10.000 y 15.000, aunque es muy pronto aún para esos cálculos".
"El Gobierno de Nepal cree que la cifra de muertos por la riada puede superar las 10.000 personas"
El cauce del río Trashuli se ha convertido en un auténtico infierno para las decenas de su pueblo levantados en su orilla, todos ellos arrasados.











