El mundo amanece este jueves con los ojos puestos en Nepal, después de que una violenta riada registrada el miércoles por la mañana dejara al menos 162 muertos en este país del Himalaya, encajado entre la India y China, y al menos otros tres fallecidos en el Tíbet. Las autoridades nepalíes afirman que hay dos españoles sin localizar. Las principales listas provisionales de personas sin localizar reúnen más de 1.100 nombres a ambos lados de la frontera, entre ellos extranjeros, además de miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios de aduanas y trabajadores de varios proyectos hidroeléctricos. Mientras los equipos de rescate tratan de abrirse paso por carreteras destruidas y expertos internacionales intentan esclarecer con exactitud qué ocurrió, las imágenes de satélite están permitiendo reconstruir ya el posible origen de la catástrofe. El balance conjunto asciende de momento a 165 fallecidos.La policía nepalí ha elevado a 579 el número de viajeros sin localizar: 466 extranjeros procedentes de 28 países y 113 ciudadanos nepalíes, según un balance recogido por el diario británico The Times. La nueva relación incluye al menos 54 estadounidenses y 33 británicos. Otros recuentos oficiales señalan que tampoco se ha podido establecer contacto con 85 miembros de las fuerzas de seguridad, 15 empleados aduaneros y 60 trabajadores de proyectos hidroeléctricos. En el lado chino, las autoridades han elevado de 265 a 558 el número de personas sin localizar, entre ellas 260 extranjeras, según un balance difundido por la cadena de televisión estatal CCTV y confirmado por la agencia Xinhua. Dos habitantes de la aldea de Resuo han sido rescatados con vida. Las dos principales listas —los 579 viajeros de Nepal y las 558 personas contabilizadas en Tíbet— suman 1.137 registros, aunque las autoridades no han aclarado si se solapan, especialmente en el caso de los extranjeros que se encontraban cruzando la frontera. Todos los recuentos continúan en proceso de comprobación y pueden incluir personas que se encuentren a salvo pero incomunicadas por los cortes de carreteras, electricidad y telefonía. La policía nepalí informó a las cinco de la mañana de este jueves (3.45 horas menos en la España peninsular) de que los cadáveres habían aparecido ya en ocho distritos, arrastrados en algunos casos decenas de kilómetros río abajo. Las operaciones se han reanudado con 15 helicópteros (siete militares y ocho privados) después de que 97 personas fueran evacuadas por aire durante la primera jornada. Los heridos serán atendidos inicialmente en puestos médicos instalados en Dhunche y Bidur, mientras que los casos graves serán trasladados a Katmandú. Los helicópteros también han comenzado a distribuir tiendas de campaña, alimentos y otros suministros de emergencia proporcionados por la India en los distritos más castigados, según el Ejército nepalí. Un gigantesco deslizamientoLos sismógrafos detectaron a las 8.37 de la mañana del miércoles (hora nepalí, las 10.52 en China y las 4.52 en la España peninsular) una fuerte señal en el Himalaya, la cordillera más alta del planeta y hogar del Everest. En un primer momento fue identificada como un terremoto de magnitud 4,4, pero el Servicio Geológico de Estados Unidos la reclasificó posteriormente como el rastro sísmico de un gigantesco deslizamiento. Siete minutos después, según el sello horario de las grabaciones, una enorme masa de agua, barro y rocas alcanzó el paso tibetano de Gyirong. Las imágenes de satélite de Planet Labs analizadas por expertos citados por Reuters sitúan el origen de la catástrofe en la vertiente nepalí de la frontera. Una parte considerable del frente de un glaciar se desprendió a unos 5.200 metros de altitud y cayó alrededor de 1.200 metros hasta el fondo del valle. La avalancha de hielo y roca entró en el río Lhende y lanzó corriente abajo una enorme masa de agua, barro y sedimentos que arrasó primero el paso fronterizo tibetano de Gyirong y descendió también por Nepal, donde destruyó numerosas localidades e infraestructuras. Las grabaciones de las cámaras de seguridad del lado chino de la frontera, que han sido verificadas por Reuters, reflejan la magnitud de lo ocurrido. Las imágenes muestran decenas de personas corriendo para ponerse a salvo segundos antes de que una pared de agua, barro y rocas irrumpa en el paso fronterizo, vuelque autobuses y otros vehículos, engulla un edificio gubernamental y destroce puentes y almacenes. Estas escenas, unidas a los cientos de desaparecidos y a que los equipos de rescate todavía no han podido acceder a algunas de las zonas más castigadas, hacen temer que el número de víctimas aumente de manera considerable. Está madrugada en China, la agencia estatal Xinhua reconoció que, al caer la noche, los rescatistas todavía no habían logrado entrar en el núcleo de la zona devastada en Gyirong. La corriente había destruido por completo la calzada, el río seguía demasiado crecido y la lluvia aumentaba el peligro de nuevos desprendimientos y de víctimas entre los propios equipos de emergencia. Agentes de policía y bomberos avanzaban con maquinaria pesada para habilitar una vía provisional, mientras técnicos de telecomunicaciones desplegaban teléfonos por satélite e intentaban restablecer la señal, recoge Xinhua. Las autoridades chinas han informado este jueves de la formación de un lago represado por los desprendimientos en dirección al puerto de Gyirong. No han comunicado todavía su volumen ni su estabilidad y preparan puestos de observación para evaluar el peligro de una nueva avenida. La División de Previsión de Inundaciones de Nepal sostiene, sin embargo, que por ahora no existen indicios de otra gran riada inminente en Rasuwa o Nuwakot, aunque mantiene la vigilancia y advierte de que las lluvias pueden elevar el caudal de los ríos.China ha evacuado preventivamente a 369 habitantes de cuatro aldeas situadas dentro de un radio de 14 kilómetros del paso fronterizo. Un avión con 111 integrantes del Equipo de Rescate de China aterrizó a las 8.26 en el aeropuerto tibetano de Dingri con material de búsqueda, comunicaciones y excarcelación. Dos helicópteros militares despegaron poco antes desde Lhasa para reconocer el terreno y diseñar rutas aéreas de rescate. Un dron Wing Loong equipado con estaciones base de telefonía y comunicaciones por satélite sobrevuela además la zona, aunque todavía no se ha confirmado que los equipos pesados hayan alcanzado el núcleo del paso fronterizo.
El número de desaparecidos en Nepal y Tíbet tras la fuerte riada asciende a más de 1.100, según dos registros
La catástrofe ha causado al menos 162 muertos en Nepal y otros tres en Tíbet, mientras los equipos de rescate siguen sin poder acceder a algunas de las zonas más devastadas. Las autoridades nepalíes afirman que hay dos españoles sin localizar












