Pedro Poza Maupain Aarhus (Dinamarca)Actualizado Viernes,

agosto

09:37El lema de la Casa Real noruega es "Todo por Noruega". En el caso de Harald V,fallecido este viernes a los 89 a�os, bien podr�a tener como subt�tulo la pregunta "�Qu� puedo hacer por ti?", el eje que ha articulado el trabajo y la filosof�a del popular rey que huy� de la ocupaci�n nazi cuando era ni�o, que luch� contra toda la corte para casarse con la mujer a la que amaba y que dedic� su vida a ser considerado como el primer servidor del pueblo.La frase, en realidad, proviene de su abuelo paterno, el rey Haakon VII, que utiliz� precisamente esas palabras para definir lo que deb�a ser una monarqu�a moderna y democr�tica. Harald la adopt� como suya para dejar claro que no conceb�a la corona como un privilegio de poder, sino como una tarea de por vida al servicio del pa�s y de la sociedad. Esa aura de abnegaci�n y accesibilidad es la que hizo de �l un monarca tan querido.Para saber m�sS�lo una vez antepuso Harald sus deseos a las exigencias oficiales. Pese a la hostilidad de la corte y de su padre, Olav V, nunca quiso renunciar a Sonia Haraldsen, con quien acab� cas�ndose en la Catedral de Oslo el 29 de agosto de 1968. Harald y Sonia ocultaron que eran novios durante nueve a�os. Se conocieron, ambos con 14 a�os, en un campamento n�utico en 1951 (Harald fue regatista ol�mpico en 1964, 1968 y 1972, as� como campe�n mundial en la clase de una tonelada en 1987), aunque la relaci�n en s� comenz� en 1959 tras encontrarse de nuevo v�a amigos comunes.Al principio de su relaci�n, se citaban en secreto en casa de las amistades de ella. En aquella �poca, Sonia sol�a ser invitada a cenas y fiestas privadas en el Palacio Real porque el rey Olav cre�a que solo eran buenos amigos. Las invitaciones acabaron cuando Olav se enter� de la verdad.El rey Harald y Sonia de Noruega, en los a�os 70.GtresAparte del rey, casi toda la familia del entonces pr�ncipe heredero estaba en contra del noviazgo. Los pol�ticos y la prensa de la �poca tambi�n se opon�an, sobre todo porque Sonia, hija de un comerciante textil, era plebeya. Olav insisti� durante mucho tiempo en que un pr�ncipe heredero deb�a contraer matrimonio con alguien de su propio rango, preferiblemente una princesa. Estaba convencido de que, si Harald se casaba con una plebeya, supondr�a el fin de la monarqu�a.Desesperado ante la intransigencia de su padre, el pr�ncipe amenaz� con renunciar al trono si no se le permit�a seguir con Sonia. Olav termin� cediendo y dio su bendici�n a la boda. En la serie documental Rey y reina durante 25 a�os, emitida en 2016 por la cadena p�blica noruega NRK, Harald record� aquellos tiempos tormentosos: "Yo quer�a a Sonia Haraldsen, pero tambi�n ten�a mala conciencia respecto a mi padre y a Noruega. Sent�a que estaba haciendo algo incorrecto, y ten�a mala conciencia porque cre�a que estaba haciendo algo que no deb�a hacer".Sonia y Harald de Noruega, el d�a de su boda.ApHarald fue el primer rey de Noruega de la era moderna que naci� como pr�ncipe noruego. El tercer hijo y el �nico var�n de los entonces pr�ncipes herederos Olav y Marta. Tanto su padre como su abuelo paterno fueron pr�ncipes daneses que tuvieron que cambiar de nacionalidad y de nombre cuando Noruega volvi� a ser un reino independiente en 1905.Aparte de un par de a�os a principios de los 60 en la Universidad de Oxford, donde estudi� Ciencias Sociales, Historia y Econom�a, Harald s�lo dej� Noruega durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando Alemania invadi� Dinamarca y Noruega el 9 de abril de 1940, la familia real, el Gobierno y gran parte del Parlamento huyeron de Oslo en tren. Harald fue evacuado a Suecia junto a su madre y sus dos hermanas mayores, las princesas Ragnhild y Astrid. Posteriormente, el rey Haakon y el Gobierno en el exilio en Londres decidieron que la esposa y los hijos del pr�ncipe heredero Olav viajasen por barco hacia la seguridad definitiva en EEUU, donde durante el resto de la guerra vivieron en Pooks Hill, en las afueras de Washington.Harald y Sonia de Noruega, junto a Don Juan Carlos y Do�a Sof�a, durante una visita oficial.GtresHace tiempo que los monarcas n�rdicos tienen preparado su m�s all�. Por cuesti�n de edad, los funerales de Harald, Carlos Gustavo de Suecia y Margarita de Dinamarca est�n planificados casi hasta el �ltimo detalle. El proyecto de Harald ha sido hasta ahora el m�s herm�tico. En 2024, el Gobierno noruego destin� 20 millones de coronas (1,84 millones de euros) para un sarc�fago destinado al rey y a la reina Sonia. Sin embargo, sus caracter�sticas han permanecido en secreto todo este tiempo. "Los detalles sobre el dise�o, la expresi�n art�stica y la elecci�n de materiales se dar�n a conocer cuando llegue el momento de su uso", fue todo lo que adelant� la Casa Real.