Est� en la provincia de Orense

Este impresionante paisaje de piscinas naturales invita a desconectar del d�a a d�aLas pozas de Galicia.TRESBActualizado Viernes,

agosto

07:57Hay rincones que parecen sacados de un cuento y que, sin embargo, est�n mucho m�s cerca de lo que imaginamos. Uno de ellos se encuentra en la provincia de Orense y se trata de un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la Galicia m�s verde. Nos referimos a las Pozas de Mel�n.Pozas de Mel�n, un tesoro escondido en GaliciaLas Pozas de Mel�n son un conjunto de peque�as piscinas naturales excavadas por el paso del agua y rodeadas de una frondosa vegetaci�n. Se encuentran en el municipio de Mel�n, en la comarca del Ribeiro.El r�o Cerves es el gran protagonista de este paisaje. A lo largo de su recorrido, el agua salva diferentes desniveles y forma peque�as cascadas, r�pidos y pozas de agua cristalina. El resultado es un escenario especialmente llamativo durante los meses m�s c�lidos, cuando las piscinas naturales invitan a darse un ba�o y refrescarse.El entorno tambi�n destaca por la tranquilidad que transmite. El sonido del agua, el bosque y las rocas crean una atm�sfera que permite olvidarse durante unas horas del ruido y el ritmo de las ciudades. Aunque es un destino popular en verano, el paisaje merece una visita en cualquier �poca del a�o, especialmente si se busca disfrutar de la naturaleza con m�s calma.As� es la sencilla ruta hasta llegar a las Pozas de Mel�nExisten varias rutas de senderismo que conducen hasta estas pozas de agua cristalina, aunque hay una especialmente sencilla que recomiendan desde el propio Ayuntamiento de Mel�n. "Permite descubrir las famosas Pozas de Mel�n y continuar hacia As Mestas y Tour�n, disfrutando de varios miradores naturales a lo largo del recorrido", explican.De 4,94 kil�metros, la ruta parte del propio municipio, junto a la N-120. Desde all�, el sendero avanza junto al r�o Cerves en direcci�n a As Mestas y Tour�n, atravesando un paisaje de bosque de ribera, cascadas y peque�as pozas. El recorrido, de unos 187 metros de desnivel y dificultad f�cil, puede completarse en alrededor de dos horas.Aunque no se trata de una ruta complicada, hay que tener precauci�n en algunos tramos, sobre todo cuando las rocas est�n h�medas. Un calzado c�modo y con buen agarre resulta recomendable, especialmente despu�s de d�as de lluvia. La recompensa llega al encontrarse con las propias pozas, encajadas entre las rocas y el bosque.