28/08/2026 a las 06:45h.

Quien más y quien menos, todos nos hemos dejado llevar por la comodidad cuando no debíamos para evitar hacer aquello que debíamos o queríamos. Adultos, jóvenes y ancianos nos sentimos identificados con esta situación. Toleramos peor la incomodidad y echamos a perder buenas oportunidades de afrontar la vida de cara.

Los ejemplos de esta dinámica son variados numerosos. Nos cuesta responder a tiempo a una llamada de teléfono importuna, evitamos saludar por la calle a nuestros antiguos compañeros del colegio o fingimos indiferencia por las conversaciones que más nos tocan en lo profundo.

Lama Rinchen percibe que nuestras acciones no están motivadas por valentía, la honradez o la pureza de espíritu, sino que antes dejamos cactuar en nosotros a la vergüenza y el miedo al dolor.

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