En un momento de La superviviente, su protagonista se prepara con cuidado para transformarse en el personaje que interpreta. De repente, el espectador se ve de frente con una extra�a paradoja. Est� convencido, y as� se lo hace saber la propia pel�cula a cada segundo, de asistir a un documental, pero la figura alrededor de la que gira todo es encarnada por una actriz que, como toca, interpreta un papel. Es ficci�n, por tanto. Sin embargo, un papel era lo que d�a tras d�a interpretaba la persona (que no el personaje) cuya vida se cuenta; una persona que asumi� la ingente tarea de convertirse en una gran mentira para no ser nada m�s que un personaje. Y as�, la realidad se confunde peligrosamente con la fabulaci�n. Y al rev�s. Suena laber�ntico y, en verdad, de eso se trata. �Utilizar una int�rprete es una decisi�n que puede parecer extra�a, pero me pareci� la mejor manera de ense�ar en una sola secuencia de qu� trata todo esto. Es verdad, pero mentira. Es mentira, pero le asiste el privilegio de la verdad�, cuenta entre gr�fico, misterioso y solo entusiasmado el director de todo esto, Kike Ma�llo.Para situarnos, la pel�cula cuenta la historia una de las v�ctimas m�s peculiares del 11-S. Tan �nica y extra�a es que, en puridad, ni siquiera fue v�ctima del brutal atentado que derrumb� las Torres Gemelas de Nueva York en 2001 y que cambi� para siempre la historia contempor�nea. Ella no estuvo entre los casi 3.000 muertos, no tuvo relaci�n familiar de ning�n tipo con los fallecidos y ni siquiera se cont� entre los ag�nicos supervivientes durante la cat�strofe. Y, sin embargo, Tania Head conmovi� al mundo con su historia apenas instantes despu�s de que sucediera todo. Cont� que se encontraba en el piso 78 de la torre sur. Cont� que su marido, con el que se hab�a casado tras conocerse en el hall de uno de los edificios, trabajaba en la otra torre y no se pudo salvar. Cont� que de la tragedia, adem�s del dolor profundo e invisible de sentirse culpable por vivir entre tanta muerte, le qued� una horrible cicatriz en el brazo. Lo cont� y ense�� la herida. Todo esto lo cont� d�a tras d�a tras una minuciosa preparaci�n exactamente igual que la de la actriz de la pel�cula. Su nombre, Tania Head. Solo un detalle: todo lo que cont� era mentira. Su nombre verdadero era (y es) Alicia Esteve Head. Cuando se descubri� todo, ella, para mal o para peor, pas� a ser lo que nunca fue hasta ese momento: otra v�ctima del 11-S. Peculiar, vergonzante, quiz� rid�cula, pero v�ctima al fin y al cabo.Las Torres Gemelas en el momento del atentado terrorista.�Siempre me han apasionado estos personajes contradictorios que est�n en el borde de la ilegalidad y de la moralidad, pero que en el fondo arrastran unos pecados veniales. No han matado a nadie y tampoco ha destrozado la vida de nadie, pero lo que han hecho s� ha sido una fechor�a�, comenta el directo para explicar la devoci�n que, como cualquier contador de historias, siente por la mentira. Ya en 2022, Ma�llo le dedic� otra pel�cula a Oswald Aulestia Bach, el responsable de una las tramas m�s perseguidas de falsificaci�n de arte. �Dir�a�, sigue, �que hay un doble motivo que hace la historia de Tania [a�n se refiere a ella por el nombre falso] fascinante. Por un lado, su historia, aunque extremada, es la de todos nosotros. Todos tenemos una m�scara que moldeamos seg�n la imagen que queremos proyectar en los dem�s. En el caso de Oswald o de Tania existe, adem�s, un componente de escapar de una realidad que no les satisface. Y ah� hay un deseo de trascendencia que es muy respetable, creo. Son personajes que se niegan a aceptar que la vida consista en trabajar de ocho de la ma�ana a ocho de la tarde y nada m�s. Desean y llevan a efecto un plan para tener una experiencia m�s honda de su paso por el mundo. Y se inventan otra vida. Definitivamente, me interesa mucho la vida del pirata, la vida de aquellos que intentan sumergirse en otros mares�.�Y el segundo motivo? �La mentira, la propia mentira. Ahora mismo es el gran tema. Todas las conversaciones, en redes sociales o fuera de ellas, versan sobre si es o no verdad lo que vemos, lo que leemos, lo que nos cuentan. Y con la IA, la desconfianza se ha exacerbado. Hemos llegado a un punto en el que si no me gusta lo que veo o escucho, digo que es mentira. Y no pasa nada�. Pausa. �La mentira ha dejado de estar penada socialmente. Y eso se nota especialmente en el mundo anglosaj�n. Los cat�licos siempre hemos tenido una relaci�n m�s compleja y relajada con la verdad, pero para los anglosajones hasta hace poco era una l�nea roja. A Clinton le echaron por mentir, no por abusar de una becaria. Ahora todo eso se ha derrumbado. Basta mirar a Trump. Todav�a no somos conscientes de las consecuencias de esa debacle�, afirma sin dejar siquiera que la respiraci�n le interrumpa.Habr�a incluso un tercer argumento para validar a�n m�s el asunto tratado La superviviente: el propio cine. �La construcci�n que hace esta mujer es exactamente la misma a la que se enfrenta cualquier cineasta y creador en su trabajo, que es investigar y confeccionar una ficci�n veros�mil�, dice Ma�llo y, en efecto, acierta. Al fin y al cabo, el cine, todo �l, parte de la premisa de que todo lo que ofrece es mentira, pero nadie tiene que decirlo en voz alta. Nos lo creemos convencidos de que solo la ficci�n salva. La realidad condena. Y no lo decimos nosotros, lo dice, y lo repite, por ejemplo, Javier Cercas a lo largo de El impostor para, finalmente, llegar a la conclusi�n contraria. Y como prueba presenta la escena final del Quijote en la que Alonso, el bueno, se desdice por fin de su alucinaci�n de a�os. Y se salva. El camino del cine, y hasta del propio oficio de narrar, es similar. Quiz� id�ntico al de la propia Tania, que no al de Alicia.La superviviente.Y luego estar�a el asunto, tan compartido por todos, de amar y ser amado, la m�s vieja aspiraci�n del ser humano. Tania/Alicia minti�, queda comprobado, pero no hay forma de detectar en su actuaci�n -eso fue de manera radical- ning�n inter�s econ�mico, digamos, cuantificable. No gan� dinero, tampoco us� su exposici�n p�blica para negociar con ella, no pidi� nada, todo lo ofreci�... �En realidad�, vuelve a tomar la palabra Ma�llo, �hizo algo que sab�a hacer muy bien. Se cri� en la alta burgues�a catalana y ten�a un don de gentes y capacidad de liderazgo incre�ble. No le temblaba el pulso si ten�a que llamar al alcaide de Nueva York. Estaba entrenada en manejarse en esos ambientes. Hay que tener en cuenta que ven�a de una familia con mucho dinero y que su padre fue uno de los primeros condenados por corrupci�n en Catalu�a por el caso Planasdemunt de pagar�s falsos... Lo incre�ble es que fue ella la que impuls� y dio vida a la asociaci�n de supervientes. Todos dec�an que ten�a una luz incre�ble... Obviamente, no le hab�a pasado nada�. Pausa. ��Pero por qu� lo hizo? Es complicado. Algunos expertos hablan de narcisismo doliente. Pero son muchos los factores y las causas�.Se antoja imposible no recordar a precisamente al otro gran embaucador y que es el sujeto del libro de Cercas citado. En efecto, como Enric Marco, el hombre que se hizo pasar por superviviente del campo de concentraci�n nazi de Flossenb�rg, Tania minti� usando la materia prima del dolor ajeno. �Con el tiempo, cuando han pasado 25 a�os, algunas de las v�ctimas la han perdonado y han reconocido su trabajo. Por su parte, mi sensaci�n es que ella ha pagado con creces su culpa. Han sido muchos a�os de vagar de trabajo en trabajo sin tener un duro. Y siempre se�alada. Ella, de todas formas, niega la mayor e insiste en que se exager� todo...�, concluye Ma�llo.Y mientras, la actriz, que obviamente no es ella, se caracteriza de ella en un esfuerzo por ser ella m�s de verdad que ella misma. Todo mentira. Todo verdad.
La verdadera historia de Alicia Esteve, alias Tania Head, la impostora del 11-S
En un momento de La superviviente, su protagonista se prepara con cuidado para transformarse en el personaje que interpreta. De repente, el espectador se ve de frente con una...









