Durante años, arqueólogos intentaron comprender qué había en la zona donde actualmente se encuentra la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los lugares más importantes para el cristianismo. Una investigación reciente, realizada por expertos italianos, acaba de aportar nuevas pistas al descubrir un antiguo paisaje funerario que presenta varias coincidencias con la descripción bíblica del lugar donde Jesús fue sepultado.MIRA TAMBIÉN: El hallazgo se produjo durante las excavaciones realizadas en el interior de la iglesia, un templo construido en el siglo IV sobre un lugar que la tradición cristiana identifica con el sitio de la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús. Según el Daily Mail, la investigación fue dirigida por Francesca Romana Stasolla, arqueóloga de la Universidad La Sapienza de Roma.Un paisaje que coincide con los EvangeliosLos investigadores encontraron bajo el templo una antigua cantera, zonas que fueron utilizadas para cultivar alimentos, tumbas excavadas directamente en la roca y lo que habría sido un jardín. Para el equipo, la combinación de estos elementos resulta llamativa porque coincide con varios detalles descritos en los Evangelios.El Evangelio de Juan señala que el lugar de la crucifixión estaba junto a un jardín y que allí había una tumba nueva en la que todavía no había sido enterrada ninguna persona. La excavación también encontró evidencias de olivos y vides que se remontan aproximadamente a la época en la que se sitúa la muerte de Jesús, alrededor del año 33.Stasolla explicó a The Times of Israel que el hallazgo encaja con la descripción bíblica: “El evangelio menciona un área verde entre el Calvario y la tumba, y nosotros identificamos estos campos cultivados”.La excavación reveló tumbas excavadas en roca, cultivos, un antiguo jardín y restos de olivos y vides, elementos que, según los investigadores, son compatibles con los relatos de los Evangelios. (Foto referencial: Magnific) Las tumbas aportan otra pistaOtro de los elementos que llamó la atención de los arqueólogos fueron las tumbas excavadas directamente en la piedra. Este tipo de sepultura coincide con las descripciones de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas sobre la tumba de Jesús, que habría sido excavada en la roca.La investigación también permitió reconstruir parte de la historia del lugar. Una de las cámaras había quedado bloqueada por una construcción romana levantada durante el reinado del emperador Adriano, en el siglo II. Unos dos siglos después, trabajadores vinculados al proyecto de Constantino destruyeron aquella estructura y volvieron a excavar la zona hasta dejar al descubierto la tumba.¿Esto demuestra que era la tumba de Jesús?Los investigadores son cautelosos sobre esta conclusión. Hasta ahora no se ha encontrado ningún cuerpo ni una inscripción que permita identificar de manera definitiva a Jesús, por lo que el descubrimiento no constituye una prueba de que esa fuera su tumba.Lo que sí aporta la excavación es evidencia de que el lugar tenía las características de un antiguo espacio funerario y agrícola compatible con algunos de los relatos bíblicos. Además, el hecho de que generaciones posteriores de cristianos preservaran y veneraran el sitio sugiere que la zona adquirió una importancia religiosa mucho antes de la construcción de la iglesia actual.“El verdadero tesoro que estamos revelando es la historia de las personas que hicieron de este lugar lo que es al expresar aquí su fe”, afirmó Stasolla a The Times of Israel. “Ya sea que alguien crea o no en la historicidad del Santo Sepulcro, el hecho de que generaciones de personas lo hicieran es objetivo. La historia de este lugar es la historia de Jerusalén y, al menos desde cierto momento, es la historia del culto a Jesucristo”, agregó.