NoticiaDespués de más de dos décadas de investigación, científicos identificaron dos especies endémicas de la cuenca alta del río Cauca.Los hallazgos corresponden a dos peces endémicos de la cuenca alta del río Cauca. Uno de ellos, un diminuto bagre especializado en comer escamas de otros peces, estaría al borde de desaparecer. Foto: CVCPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD27.08.2026 17:09 Actualizado: 27.08.2026 17:09
Después de más de dos décadas de exploraciones e investigaciones en los ríos del Alto Cauca, un equipo de científicos logró describir dos nuevas especies de peces que permanecían desconocidas para la ciencia. Los hallazgos corresponden a Magdalenichthys lundbergi y Arhynoglanis relictus, dos especies endémicas de esta región y que revelan la riqueza biológica todavía poco conocida de los ecosistemas acuáticos del suroccidente colombiano.La investigación fue liderada por Armando Ortega-Lara, director científico de la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Sostenible (Funindes Colombia), en trabajos desarrollados para la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) como parte del inventario de peces del departamento. LEA TAMBIÉN Los resultados representan un aporte al conocimiento de la biodiversidad colombiana y, al mismo tiempo, ponen de relieve la existencia de especies con características particulares que han permanecido ocultas durante años en las corrientes del Valle del Cauca.Uno de los hallazgos corresponde a Magdalenichthys lundbergi, una especie endémica del Alto Cauca que pertenece a un género exclusivo de la gran cuenca Magdalena-Cauca. Aunque el primer registro de este pequeño pez se produjo en el año 2000, tuvieron que pasar dos décadas de estudios taxonómicos, análisis moleculares y comparaciones morfológicas para confirmar su identidad.“Cuando capturamos ese pez no sabíamos a qué grupo pertenecía. Tuvimos que esperar muchos años a que avanzara la taxonomía y la genética para entender que era algo completamente diferente”, explicó Ortega-Lara.Los análisis realizados por los investigadores permitieron establecer que el género Magdalenichthys está compuesto por cuatro especies. Entre ellas se encuentra M. lundbergi, exclusiva de la cuenca alta del río Cauca, en el tramo que va desde el nacimiento del río hasta la zona de La Virginia, en Risaralda.El pez habita en zonas caracterizadas por corrientes fuertes. Allí encuentra refugio entre las rocas y se alimenta exclusivamente de insectos acuáticos. De acuerdo con la investigación, esta especie cumple un papel dentro del equilibrio ecológico de estos ecosistemas.Los descubrimientos hacen parte del desarrollo del inventario de peces del Valle del Cauca. Foto:CVCEl nombre lundbergi fue escogido como homenaje al investigador estadounidense John Lundberg, reconocido mundialmente por sus estudios sobre bagres.Un bagre de apenas dos centímetrosEl segundo descubrimiento tiene una característica que despertó especial interés entre la comunidad científica internacional. Se trata de Arhynoglanis relictus, un diminuto bagre que alcanza apenas dos centímetros de longitud y que fue encontrado en los ríos Risaralda y La Vieja, entre el departamento de Risaralda y el norte del Valle del Cauca.La historia de esta especie también comenzó hace más de dos décadas. Fue registrada por primera vez en 2001, pero durante casi 20 años los investigadores no lograron encontrar nuevos ejemplares.La búsqueda cambió durante las expediciones científicas realizadas para completar el inventario de peces del Alto Cauca, financiadas por la CVC. En esas jornadas, el equipo consiguió capturar cinco individuos, suficientes para realizar estudios detallados sobre su anatomía y comportamiento.Fue mediante microtomografía computarizada que los científicos encontraron una de las características más sorprendentes de este pez. Arhynoglanis relictus tiene una boca redondeada y una gran cantidad de dientes especializados que le permiten desprender y consumir las escamas de otros peces. LEA TAMBIÉN Este comportamiento, conocido como lepidofagia, convierte a la especie en un raro pez parásito ‘come escamas’.“Cuando vimos la estructura ósea y la cantidad de dientes entendimos que estaba especializado para pegarse a otros peces y arrancarles las escamas”, señaló Ortega-Lara.La investigación permitió describir al Magdalenichthys lundbergi y al Arhynoglanis relictus. Foto:CVCLa particularidad de A. relictus no se limita a su alimentación. Sus parientes más cercanos solo se encuentran en el sudeste de Brasil, una distribución que, de acuerdo con los investigadores, sugiere la existencia de un antiguo linaje evolutivo que permaneció aislado durante millones de años.Precisamente por esa condición se eligió el término relictus, en referencia a un “relicto evolutivo”: una especie sobreviviente de grupos muy antiguos.Pero el descubrimiento de este pequeño bagre también trae consigo una advertencia sobre el estado de los ecosistemas donde sobrevive. Según los investigadores, A. relictus ya se encuentra en peligro crítico de extinción debido a su distribución extremadamente restringida y a la alteración de los ecosistemas acuáticos que habita.“Descubrirlo fue una enorme satisfacción científica, pero también produce tristeza porque estamos encontrando una especie única cuando ya está al borde de desaparecer”, afirmó Ortega-Lara.Un llamado a conservar los ecosistemas acuáticosLa investigación contó con la participación de nueve especialistas nacionales e internacionales: Carlos DoNascimiento, Francisco Antonio Villa-Navarro, Juan Gabriel Albornoz-Garzón, Cristhian Conde-Saldaña, Gabriel Silva, Alejandro Méndez-López, Fábio Roxo, Claudio Oliveira, Nathan Lujan, César Román Valencia y Armando Ortega-Lara.Para la CVC, los hallazgos muestran la importancia de seguir profundizando en el conocimiento de los ecosistemas acuáticos del país y de fortalecer la cooperación científica.“Estos descubrimientos evidencian la importancia de continuar fortaleciendo la investigación y cooperación científicas, así como la conservación de los ecosistemas acuáticos del país, especialmente en regiones como el Alto Cauca, donde aún sobreviven especies únicas y poco conocidas para la ciencia mundial”, recalcó Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC. LEA TAMBIÉN Las especies fueron identificadas en ríos del Alto Cauca tras estudios taxonómicos. Foto:CVCLos dos peces descubiertos representan, desde perspectivas distintas, la diversidad que todavía puede permanecer sin identificar en los ríos del Alto Cauca. Mientras Magdalenichthys lundbergi permitió ampliar el conocimiento sobre un género exclusivo de la cuenca Magdalena-Cauca y sobre las especies que lo integran, Arhynoglanis relictus reveló una adaptación alimentaria poco común y la posible supervivencia de un linaje evolutivo antiguo.Sin embargo, el caso de este último también muestra la fragilidad de especies que tienen una distribución muy limitada. El hecho de que solo cinco individuos hayan podido ser encontrados después de casi dos décadas sin nuevos registros y que la especie esté en peligro crítico de extinción convierte su descubrimiento en un llamado a conocer y proteger los ambientes acuáticos donde todavía sobrevive.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






