China suele hacer hincapié en su condición de “país en desarrollo”, presentándose como defensora de los intereses del Sur Global y forjando una estrecha alianza con el Grupo de los 77, que agrupa a 134 países de África, Asia, América Latina y el Caribe. Sin embargo, hay quienes se preguntan si los esfuerzos de China por liderar el Sur Global no tienen tanto que ver con romper el statu quo como con consolidar su poder, ahora que Estados Unidos se está desvinculando del sistema internacional que él mismo construyó. Para determinar las motivaciones de China es necesario comprender más a fondo su rivalidad actual con Estados Unidos. En 1820, la China de la dinastía Qing era la mayor economía del mundo —representaba casi un tercio del PIB mundial en términos de paridad de poder adquisitivo—, mientras que la economía estadounidense era una décima parte del tamaño de la del Imperio Británico. Pero entonces llegó el “siglo de la humillación” de China. Mientras gran parte de China estaba ocupada por potencias occidentales y Japón, la economía estadounidense creció a un ritmo extraordinario y, para 1903, se había convertido en la mayor del mundo. Luego de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos consolidó su hegemonía económica desempeñando un papel central en la creación de las Naciones Unidas, las instituciones de Bretton Woods y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, precursor de la Organización Mundial del Comercio.
¿China es realmente una defensora del Sur Global?
China busca ampliar su influencia sobre el Sur Global mientras desafía la hegemonía estadounidense.









