Bilbao, (EFE).- La calle María Muñoz de Bilbao se ha transformado, con motivo de las fiestas, en una escena poco habitual: más de treinta intérpretes, muchos de ellos aún vestidos con los personajes que representan estos días sobre los escenarios bilbaínos, han cambiado por unas horas las tablas por la barra para participar en el Txikiteo Nagusia.

La cita, organizada por la asociación de comerciantes Zazpikaleak y que alcanza su decimosexta edición, ha comenzado a las 13:00 horas en el bar Egurre y ha continuado en la taberna Txistorra y el bar Naikari.

Los tres establecimientos han invitado a la ronda como excepción a las normas del manifiesto txikitero.

Tampoco han faltado algunos de los clásicos del poteo, como los pintxos de changurro y los tigres.

María Muñoz, considerada la «calle de txikiteo por excelencia» de la villa, ha vuelto a ser el punto de encuentro de esta tradición durante la Aste Nagusia.