Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Víctor Fuentes, Gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), analiza cómo fabricar informalidad. Según el Banco Mundial, el costo que asume el empleador para formalizar a un trabajador de sueldo mínimo en el Perú equivale a 54% de su sueldo, pero el trabajador solo valora el 22% de esos beneficios. Es decir, el empleador paga más del doble de lo que el trabajador percibe a cambio. Esa brecha termina siendo un impuesto implícito a la formalidad y llega a 32% en el Perú, uno de los más altos de América Latina. Por el contrario, en Chile esa brecha es negativa: -10,3%. Es decir, el trabajador chileno valora sus beneficios por encima de lo que le cuestan a su empleador. En resumidas cuentas, su sistema está diseñado para que la formalidad valga la pena, mientras que en el Perú no. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.