La jubilación anticipada continúa generando malestar entre pensionistas con largas carreras laborales en España. Quienes acceden al retiro antes de la edad ordinaria pueden sufrir reducciones permanentes en su prestación, incluso cuando acumulan más de cuatro décadas de cotización y abandonar el mercado laboral no fue una decisión voluntaria. Esta es la situación denunciada por Carlos Tena, cuyo testimonio ha sido difundido por ASJUBI40.
El pensionista comenzó a trabajar con 15 años y desarrolló buena parte de su trayectoria en el grupo Codorniú. Durante los 28 años que permaneció en la compañía desempeñó diferentes funciones relacionadas con la logística y la gestión. Sin embargo, su vida profesional cambió tras la crisis de 2007, cuando perdió el empleo a los 52 años. A partir de ese momento inició una prolongada búsqueda de trabajo que, según su relato, únicamente le dejó “buenas palabras”, pero ninguna posibilidad efectiva de reincorporarse.
Una oportunidad ofrecida por un amigo le permitió regresar temporalmente a la actividad en una pequeña empresa, aunque el negocio cerró aproximadamente un año después. “Gracias a lo que me quedaba todavía de intermediación, pude ir tirando hasta 2016, hasta que un amigo, tanto se cuenta de mi situación económica, me contrató para tener una pequeña empresa con tan mala fortuna, que al cabo de un año tuvo que cerrar la empresa y sintiéndolo mucho, tuvo que despedirme”, confiesa Tena en el testimonio divulgado por ASJUBI40.







