La escasez de oferta y una demanda en aumento por la creación de nuevos hogares dispararon los precios de la vivienda casi un 9% en junio hasta los 2.114 euros por metro cuadrado. El coste de acceder a una casa en propiedad no ha dejado de aumentar desde el mínimo que marcó durante la crisis financiera (2013) y esto, sumado a las dificultades de muchos hogares para ahorrar para una entrada está empezando a reflejarse en las operaciones que se cierran. Las compraventas de viviendas acumulan ya ocho meses consecutivos de caídas, de acuerdo con los datos que maneja el Consejo General del Notariado. En el sexto mes del año se redujeron un 4% con respecto al mismo mes de hace un año hasta las 67.259. Fue un descenso más moderado que el de los meses anteriores, dado que las operaciones venían de caer un 11,8% sólo en mayo y un 10,2% en abril.En España se publican dos estadísticas de compraventas cuyos resultados no coinciden necesariamente mes a mes. Las de los notarios ofrecen una fotografía más inmediata de lo que está sucediendo en el mercado inmobiliario, puesto que recogen el momento en que se firma la escritura pública de la transacción. El problema está en que una operación firmada ante notario puede verse afectada por retrasos administrativos e, incluso, no llegar a inscribirse en el Registro de la Propiedad. Ahí es donde entran en juego las cifras que publican los registradores que, si bien pueden tener un desfase de semanas o meses desde que la operación se firmó ante notario -y tardan más en recabarse-, certifican que esta es jurídicamente firme y pública. Fuertes subidas de preciosLa instantánea que muestran los datos publicados por los notarios apunta a que en junio se produjo una subida de precios en quince de las diecisiete comunidades autónomas, si bien la vivienda se encareció con más fuerza en Cantabria (41,6%), en Murcia (22,1%), en la Comunidad Valenciana (21%) y en Madrid (19,5%). Mucho más moderados fueron los aumentos de precios en Extremadura (4,2%), Castilla y León (3,2%), Cataluña (2,1%) y La Rioja (0,8%), mientras que el precio medio se redujo en Navarra (un 0,4%) y en las Islas Baleares, donde bajó un 2%. Esa fuerte subida de los precios y la mejora de las condiciones de financiación -al menos hasta la subida de tipos que el Banco Central Europeo aplicó en junio- son las que han propulsado la firma de hipotecas hasta niveles que no se veían desde hace dieciséis años y las que, al mismo tiempo, han reducido las compras al contado a mínimos de cinco años. Aunque las operaciones de compraventa cayeron de media en toda España, hubo regiones en las que sí se produjo un alza. Según los notarios estas fueron Navarra (del 18,6%), Comunidad Valenciana (7,9%), Cantabria (5,4%) y Castilla y León (4,8%). La evolución del mercado en estos territorios no permitió compensar las caídas que se registraron en las trece autonomías restantes, que fueron especialmente significativas en el caso de País Vasco, donde las compraventas se redujeron un 14,2%; en La Rioja (-12,5%) y en Baleares, donde el retroceso fue del 11,4%.