“Fernando Cerimedo es un oscuro personaje que ha hecho de bisagra entre los gobiernos de ultraderecha en Latinoamérica”: Catalina Ruiz-Navarro.Foto: EFE - JUAN CARLOS TORREJONResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00La semana pasada, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, un par de sicarios trataron de matar a la abogada Nadia Beller, quien, recuperándose desde una clínica privada, ha acusado a su expareja, Fernando Cerimedo, por intento de feminicidio. El “asesor político” argentino se encuentra bajo arresto y la policía boliviana tiene indicios que podrían apuntar a su culpabilidad, pues en su celular encontraron mensajes incriminantes en donde parece que estuviera planeando y negociando el ataque. Beller dice que fue “testigo de los negociados que hace el Gobierno de Paz, la esposa de Paz, la familia de su esposa con el oro, gasolina y diésel, con él como operador”, y que puede comprobarlo. Cerimedo es un oscuro personaje que ha hecho de bisagra entre los gobiernos de ultraderecha en Latinoamérica. Es el fundador de La Derecha Diario, un portal de propaganda de ultraderecha, y también tiene una agencia de “marketing político” que cuenta entre sus alumnas a la hija del presidente boliviano Rodrigo Paz. Se dio a conocer en Brasil en 2022, por armar una campaña de desinformación para cuestionar el triunfo de Lula. También le hizo la “asesoría digital” a Milei, y sobre esa campaña contó públicamente que había usado granjas de trolls para alterar algoritmos. Parece que también participó en la campaña de Nasry Asfura en Honduras, y que está conectado con funcionarios del gobierno de Trump. En Bolivia, además de asesorar a Paz en su campaña, participó “en la redacción y modificación de al menos dos decretos supremos y una ley”. Hoy el presidente argentino es uno de los tantos que se desmarcan del asesor, pero llegaron a ser muy cercanos. Cuando estaban en campaña, Cerimedo describió a Milei como “dócil”, ante una pregunta del periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon. Esto le permite a Alconada hacer una pregunta astuta: “¿Cuánto poder puede acumular una persona que no ocupa ningún cargo público?”. Para el periodista, no es que Cerimedo sea la mente maestra que maneja los hilos de poder de tras la derecha: “Se trata de observar algo más sencillo y, a la vez, más novedoso: la circulación de consultores, métodos y narrativas que replican una misma y cuestionable metodología en distintos países de la región y, en no pocas ocasiones, sirven de vaso comunicante entre líderes”. El nuevo contexto de la comunicación política les permite a estrategas con mediano talento y pocos escrúpulos adquirir poder rápidamente, sobre todo porque nadie tiene que inventar el agua tibia, sino de hacer copy paste de un modelo que, más que imaginación, necesita cinismo. Y si algo nos muestra la caída de Cerimedo es que las cualidades que lo llevaron a crear estrategias de comunicación eficientes para la ultraderecha neofascista y libertaria son las mismas que requiere todo buen criminal: pocos principios y mucha hambre de poder.Conoce más