Dos hombres en moto, vestidos de repartidores de comida, abordaron a Nadia Beller en la escalinata de un hotel de Santa Cruz de la Sierra la noche del lunes. Le dispararon tres veces a bocajarro, le arrancaron el bolso y el móvil y se marcharon. Ella se hizo la muerta y sobrevivió. Al amanecer, la policía boliviana detenía en el aeropuerto de Viru Viru, cuando embarcaba rumbo a Buenos Aires, al hombre que la abogada señaló desde la cama del hospital: Fernando Cerimedo, asesor del presidente Rodrigo Paz y uno de los principales estrategas comunicacionales de la ultraderecha latinoamericana.PublicidadLa Fiscalía lo imputó por tentativa de feminicidio y le abrió una segunda causa por enriquecimiento ilícito tras encontrar en sus dos pisos de La Paz dinero escondido en muebles con doble fondo, un teléfono satelital, camisetas de la Policía boliviana y un coche que imitaba los automóviles oficiales de la presidencia del país. Ádemás, ha pedido 180 días de prisión preventiva. Su nombre, desconocido para el público general, es el de uno de los principales operadores de comunicación política de América Latina: el socio argentino de Javier Negre en La Derecha Diario y el hombre que ha diseñado la comunicación digital de media docena de campañas ultras en la región.La víctima, que mantuvo una relación sentimental con Cerimedo, ha sostenido además en sus redes sociales que el argentino tendría vínculos con la CIA. Un vínculo no probado, aunque sí lo está su cercanía con el entorno de Donald Trump.De la Juventud Peronista a Puerto MaderoEstudiante de derecho en la ciudad argentina de Mar del Plata, Cerimedo participó durante su etapa universitaria en el movimiento juvenil peronista. Cuenta que fue su mujer, fanática de Javier Milei, quien lo devolvió a la derecha. En 2019 lo llamaron del PRO, el partido de la derecha tradicional argentina, para impulsar la comunicación de la campaña por la reelección de Mauricio Macri. Cerimedo, que se movía con agilidad en el entonces novedoso mundo de las redes sociales, armó el llamado "operativo clamor", una coordinación de influencers destinada a condicionar el debate público. Macri no fue reelegido, pero el sistema que había puesto en marcha se demostró útil.Al año siguiente fundó Numen, su consultora política con sede en el exclusivo barrio porteño de Puerto Madero. Tomó el control también de La Derecha Diario, un portal web creado en 2018 por Juan Carreira, hoy director de Comunicación Digital del Gobierno argentino. El ecosistema mediático de Cerimedo terminaba de tomar forma con un medio propio que publica la historia y una infraestructura de cuentas fantasma que la empuja hasta convertirla en tendencia.PublicidadEn mayo de 2023 lo explicó a Infobae con una franqueza inusual. Manejaba "cerca de las 50.000" cuentas creadas artificialmente solo para Argentina, más otro lote en Chile. Con ellas, precisó, no buscaba insultar al rival, sino publicar contenido con las palabras clave adecuadas hasta que el algoritmo lo tomara por conversación auténtica y lo distribuyera gratis a millones de personas.Por el camino encontró nuevos socios. En agosto de 2024, Javier Negre —nacido en Marbella, condenado en España en 2019 por intromisión ilegítima en el honor y fundador del medio ultra Estado de Alarma, en la órbita de Vox— aterrizó en Buenos Aires, se fotografió con Milei en la Casa Rosada y compró el 50% de la matriz de La Derecha Diario. Se encontró una redacción de cuatro personas que ganaba en redes a los grandes diarios de la región. Negre asumió la gestión y abrió franquicias en Argentina, Estados Unidos, Israel y México.El método viajaChile fue el primer ensayo fuera de casa. En 2020, un grupo de empresarios lo contrató para el plebiscito que debía decidir si se sustituía la Constitución de 1980, heredada de la dictadura de Pinochet. Numen difundió un sondeo que estrechaba la ventaja del Apruebo y contradecía al resto del sector. Perdió —el texto se aprobó con el 78%—, pero la derecha chilena sacó la lección de que el resultado podía moverse y volvió a llamarlo para el plebiscito de 2022. Esta vez, con su apoyo, la ultraderecha logró que se rechazara la propuesta impulsada por el Gobierno de Gabriel Boric. La experiencia en ambas campañas le abrió la puerta a colaborar con José Antonio Kast, hoy presidente de Chile e hijo de un antiguo militante del partido nazi alemán.PublicidadBrasil lo consagró. El 4 de noviembre de 2022, días después de que Jair Bolsonaro perdiera la reelección, Cerimedo condujo una retransmisión en directo titulada "Brasil fue robado" que vieron cientos de miles de personas y en la que presentó un informe técnico apócrifo donde aseguraba que las urnas electrónicas más antiguas habrían desviado votos hacia Lula. La Policía Federal sostiene que esa campaña sirvió para mantener a los bolsonaristas acampados frente a los cuarteles y crear el clima del asalto a los tres poderes del 8 de enero de 2023. Lo incluyó entre los 37 indiciados por la trama golpista, dentro del "núcleo de desinformación y ataques al sistema electoral"; su nombre aparece 66 veces en un informe de 884 páginas. El fiscal general Paulo Gonet, sin embargo, lo dejó fuera de la acusación y nunca fue juzgado.En 2023 fungió como jefe de comunicación digital de Milei, reconoció manejar miles de trolls, se atribuyó la idea de la motosierra en el escenario y la gestión de la entrevista con Tucker Carlson que convirtió al candidato en fenómeno internacional. Milei ganó. La relación se rompió poco después entre acusaciones cruzadas de corrupción.De los trolls a la máquinaEl salto llegó en marzo de 2025, cuando Cerimedo se anunció como licenciatario exclusivo para América Latina de Campaign Nucleus y Eyes Over. Las dos plataformas se levantaron sobre los códigos de Cambridge Analytica, la firma que en 2016 perfiló a millones de votantes estadounidenses con datos de Facebook, después de que un consorcio inversor los comprara y les añadiera inteligencia artificial. Herramientas que ya no buscan fingir conversación, sino medir en tiempo real el humor del electorado y fabricar mensajes a medida para cada segmento.Quien está detrás es Brad Parscale, director digital de Trump en 2016 y jefe de su campaña en 2020. Parscale lleva además el área técnica de Numen, según The Economist. Es la bisagra que conecta al operador argentino con el aparato digital del trumpismo, y explica por qué las técnicas que se ensayan en Buenos Aires reaparecen semanas después en Tegucigalpa o en La Paz.Ese vínculo tiene una derivada internacional aún mayor. Desde octubre, otra empresa de Parscale ejecuta un contrato con el Gobierno israelí que Time cifra en 46,5 millones de dólares. El objetivo es inundar la red de webs cuyo destinatario no son los lectores, sino los asistentes de inteligencia artificial a los que cada vez más gente pregunta qué está pasando en el mundo. Un intento por condicionar lo que las máquinas responden.Honduras y BoliviaEl estreno de esta nueva alianza y tecnología fue Honduras. En noviembre de 2025, el Partido Nacional contrató a Cerimedo para la campaña de Nasry Asfura; con él trabajó Parscale. Cuatro días antes de votar, Trump publicó en Truth Social un respaldo a Asfura y llamó "casi comunista" a su rival liberal. Cerimedo se atribuyó el contacto que produjo ese mensaje. Asfura ganó por menos de un punto tras un polémico recuento que duró semanas y que él mismo azuzó desde las redes.Bolivia fue el mismo encargo. Cerimedo llevó la segunda vuelta que dio la presidencia a Rodrigo Paz en octubre y se quedó en La Paz sin cargo ni contrato conocidos. El actual vicepresidente, Edman Lara, lo califica como "asesor personal" del mandatario. En el registro de su piso que acaba de practicar la Fiscalía boliviana aparecieron tarjetas que lo presentaban como asesor principal del presidente. El vocero de Paz niega ahora que ese puesto exista.PublicidadLa detención de Cerimedo y las acusaciones de su expareja han sacado a la luz el entramado que la ultraderecha latinoamericana estaría utilizando para distorsionar la opinión pública y sembrar las campañas de odio con las que hoy llega al poder.