0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLangtang, destino muy solicitado por senderistas y montañeros, ha vuelto a sufrir las consecuencias de un desastre natural, la devastadora riada que arrasó ayer varias localidades del norte de Nepal y también del Tíbet. Langtang ya vivió momentos de horror en abril del 2015, cuando un terremoto se llevó cerca de 9.000 vidas en el país del Himalaya, y ayer sus habitantes fueron víctimas de otra catástrofe. El suceso se ha producido en temporada baja para la industria del trekking, en plena estación monzónica. Es en primavera y en otoño cuando Langtang recibe a más visitantes ansiosos por recorrer una zona de gran belleza.Pero Langtang no es solo destino de turistas que se apuntan a un trekking pues este enclave depara cimas muy exigentes anheladas por montañeros con pedigrí, como el Langtang Lirung, de 7.234 metros, el Ganchempo, de 6.378, o el Langshisha Ri, de 6.420. Precisamente, los alpinistas David Goettler y Colin Haley abrieron una nueva vía de ascenso a este último pico la pasada primavera. Todavía quedan lugares por explorar en el Langtang más salvaje.Langtang, una de las zonas afectadas, recibe al grueso de senderistas en primavera y otoñoLos montañeros Kilian Jornet y Jordi Tosas se dirigieron a Langtang a finales de abril del 2015 para ayudar a las poblaciones más afectadas por el terremoto. Tosas recordaba ayer por teléfono desde los Alpes que habían previsto intentar el Everest con Jordi Corominas esa primavera, pero que a causa del sismo cambiaron de planes y se dirigieron a Langtang. “Siempre les toca a los mismos”, lamentaba Tosas. Los días que Jornet y Tosas pasaron hace once años en ese rincón del Himalaya propiciaron el documental Langtang , firmado por el francés Seb Montaz. Los alpinistas catalanes recorrieron la zona en busca de personas desaparecidas, sepultadas por el lodo y las piedras. Entonces la población nepalí mostró su gigantesca resiliencia, su capacidad para sobreponerse a adversidades de tal calibre. Muchos se quedaron sin casa y tardaron varios años en poder reconstruirla.Nepal tiene muchas caras, la de opulentos turistas de altura que se enrolan en expediciones de cinco estrellas gestionadas por poderosas compañías con base en Katmandú, y después está la gran mayoría de los habitantes, esos hombres y mujeres que se desloman transportando cargas a sus espaldas hasta los campamentos base o los que malviven en la ciudad. Su sueño es emigrar y asegurar así el futuro de sus hijos lejos de la pobreza y de los peligros de la montaña.Periodista.
Un paraíso para los montañeros, por Rosa M. Bosch
Langtang, destino muy solicitado por senderistas y montañeros, ha vuelto a sufrir las consecuencias de un desastre natural, la devastadora riada que arrasó ayer varias localidades del norte de Nepal y también del Tíbet. Langtang ya vivió momentos de horror en abril del 2015,...











