Una decisión judicial ha eliminado este miércoles un importante obstáculo que impedía que se impongan los límites al voto por correo que el presidente Donald Trump decretó en marzo. La jueza federal de distrito de Boston Indira Talwani retiró una orden que ella misma había impuesto contra el decreto presidencial, que establece nuevos requisitos en el voto a distancia. No está claro si las reglas que quiere imponer Trump entrarán en vigor para las elecciones de medio mandato (las midterms), como quería el presidente, y se espera que los desafíos legales en torno al decreto continúen. Talwani, nombrada por el expresidente demócrata Barack Obama, tomó la decisión de retirar su anterior fallo siguiendo la decisión del Tribunal Supremo, que el pasado lunes anuló otra decisión de la misma jueza que limitaba la entrada en vigor del decreto presidencial en una demanda presentada por Estados demócratas. Talwani declaró que la decisión tomada el lunes por la Corte Suprema la “obligaba” a anular la orden judicial. No obstante, afirmó que la orden ejecutiva podría desatar un “caos” y la calificó como “probablemente inconstitucional”.La orden retirada este miércoles se emitió el 11 de agosto en respuesta a la demanda contra la orden presidencial presentada por la Liga de Mujeres Votantes y otros grupos defensores del derecho al voto mientras la Corte Suprema analizaba la apelación del Gobierno contra la primera orden de la jueza.El presidente Trump ha denunciado sin pruebas que el voto por correo facilita el fraude electoral, una de las razones por las que, según su teoría ya desmentida, perdió los comicios frente a Joe Biden en 2020. Las nuevas normas, que se publicaron formalmente este miércoles, establecen que, si los Estados desean que se entreguen sus papeletas de voto por correo, necesitarán la aprobación federal del diseño de los sobres, que llevarán un código de barras rastreable. Además, deberán facilitar al Servicio Postal (USPS, por las siglas en inglés) una lista de los votantes elegibles para recibirlos. Los Estados que incumplan las reglas podrían perder fondos federales.Lauren Bis, portavoz de la Casa Blanca, declaró que las propuestas del USPS eran “medidas de sentido común que protegen la seguridad de las papeletas enviadas por correo” y que la Administración seguiría trabajando para implementarlas con el fin de reforzar “la seguridad y la integridad de nuestras elecciones”, según AP.Fallo del SupremoEl Supremo, de mayoría conservadora, dictaminó que el primer fallo de Talwani no se sustentaba porque la nueva norma no imponía requerimientos legales finales a los Estados. En su fallo, Talwani había considerado que el Ejecutivo trataba “de inmiscuirse inconstitucionalmente en el ámbito de la regulación de las elecciones”. La Corte determinó que los Estados demócratas habían presentado la demanda prematuramente, pero no evaluó si las restricciones impuestas por Trump eran, en última instancia, legales. Las tres juezas progresistas del Alto Tribunal, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, disintieron. Trump ha querido imponer límites al voto por correo con vista en las elecciones de noviembre, en las que el Partido Republicano se juega el control de la Cámara de Representantes y del Senado, que ostenta ahora, pero hay muchas dudas de que haya tiempo suficiente de que implementar sus reglas.Pérdida del derecho al votoEste mismo miércoles, más de una veintena de Estados gobernados por demócratas presentaron una nueva demanda contra el USPS, argumentando que la nueva norma interfiere con la autoridad de los Estados para administrar sus propias elecciones y conlleva el riesgo de privar del derecho al voto a electores habilitados. “De no suspenderse o dictarse una medida cautelar que impida su aplicación, la norma frustrará o impedirá directamente que los Estados demandantes administren sus programas de voto por correo en noviembre y, previsiblemente, privará del derecho al voto a los electores que voten por correo. De hecho, esto parece ser lo que prefiere el presidente”, dice el texto de la demanda.Los funcionarios electorales advierten que será imposible cumplir las nuevas reglas en los días previos al envío de la primera oleada de papeletas por correo, previsto para la próxima semana.“En todo el país, los Estados ya están inmersos en los preparativos para las elecciones de 2026. Ahora, a última hora, el Gobierno federal intenta interferir en esos preparativos y amenaza potencialmente el derecho al voto de innumerables estadounidenses”, declaró Letitia James, fiscal general de Nueva York y una de los 25 fiscales generales demócratas que presentaron la demanda. “El USPS no tiene autoridad para decidir quién puede votar por correo y quién no”, abundó.