NoticiaAutoridades combaten incendios desde hace varios días en las veredas Chagualá Adentro y Chagualá Afuera, en el municipio de Coello.La candela apareció de un momento a otro en la vereda Caimito y la zona de Gualanday. Foto: Cuerpos de Bomberos del Tolima26.08.2026 11:34 Actualizado: 26.08.2026 11:34

Las enormes llamaradas de los incendios forestales no le dieron tiempo a Johanna Canizales Vásquez de sacar las pertenencias de sus negocios de venta de comida y salpicón con los que se gana la vida en el corregimiento Gualanday, en el municipio de Coello, una de las zonas duramente azotadas por la temporada de sequía y de altas temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño en el departamento del Tolima.La candela apareció de un momento a otro en la vereda Caimito y la zona de Gualanday, donde ella, junto con su esposo Jaiber Briñez, salen adelante con un pequeño restaurante frecuentado por conductores, turistas y transportadores, pues está ubicado a un costado de la vía Ibagué-Bogotá. LEA TAMBIÉN Crece drama y número de familias que lo han perdido todo los incendios forestales en el Tolima. Foto:Cuerpos de Bomberos del TolimaSu padre, Hernando Canizales, de 67 años, y su madre, Edilma Vásquez, de 64, también derivan su sustento con la venta de salpicón, quesillos y achiras, que distribuyen en una caseta que funciona junto al negocio de su hija Johanna.“La candela no avisó, de la noche a la mañana apareció en esta región, y cuando el infierno estuvo cerca de mi restaurante lo que hicimos, dando gritos y pidiendo ayuda, fue tratar de sacar algunas cositas para no quedar en la calle”, afirmó Johanna Canizales Vásquez en diálogo con EL TIEMPO.Como ese día la situación se complicaba y las llamas avanzaban de manera rápida con ráfagas de viento, su esposo y su padre, con algunas herramientas, colocaron barricadas de arena y tierra para contener el fuego, pero el calor sofocante y los rayos del sol no dejaban trabajar, pues en zonas como El Espinal, San Luis y Coello hay días con temperaturas incluso por encima de los 40 grados centígrados.“Nos tocó correr, salir disparados del negocio, pues una candelada de color rojo amenazó con quemarnos vivos. Mis padres corrieron, hicieron lo mismo ayudados por nosotros, pues se trata de adultos mayores, y la verdad, esto duele mucho, golpea el bolsillo, pero también el alma; nos desequilibra mental y económicamente, es una situación terrible, preocupante”, aseguró la mujer. LEA TAMBIÉN Acabó con todoCrece drama y número de familias que lo han perdido todo por los incendios forestales en el Tolima. Foto:Cuerpos de Bomberos del TolimaEl fuego abrazó el negocio en minutos y quemó la cocina, techos de zinc, tuberías de agua e instalaciones eléctricas, así como sillas, mesas y hasta el televisor de la familia con un equipo de sonido. Las paredes del local, en el que ellos viven, quedaron negras, prácticamente inservibles.Minutos antes de la emergencia, los vecinos, amigos y conductores de vehículos que en ese momento pasaban por la zona de Gualanday los ayudaron a sacar la nevera y dos cilindros de gas de 100 libras que, afortunadamente, no explotaron; si no, la tragedia hubiera sido mayor, ya que en esa región cercana a Ibagué y El Espinal funcionan estaciones de gasolina y gas.“Una parte de la ropa de todos nosotros la logramos salvar, pero otra ardió en el negocio junto con zapatos y cositas, cuadros y adornos que uno guarda con cariño”, señaló. LEA TAMBIÉN Venta de salpicónIncendios afectaron zonas rurales de Chaparral. Foto:ISTOCKSus padres, Hernando y Edilma, también tienen pérdidas materiales, pues se les quemó la nevera con buena parte de las frutas utilizadas en la venta de salpicón. El queso y las achiras también ardieron. Otro problema es que, al salir a toda prisa de la casa en busca de protección y para huir de las llamas, los dos han presentado algunos quebrantos de salud relacionados con nervios, preocupación, cansancio y ansiedad. Sin embargo, salieron ilesos y no presentan quemaduras.Johanna no se cansa de repetir que, “gracias a Dios, estamos vivos, y no tenemos quemaduras en el cuerpo”, pero la preocupación es grande en su casa, pues con este emprendimiento han venido luchando y trabajando día y noche para salir adelante. LEA TAMBIÉN Pagan un créditoEl Código Penal contempla sanciones por estas conductas. Foto:ISTOCK“Por el local pagamos arriendo, pero le cuento que para armar el negocio adquirimos un préstamo con cuotas mensuales que este mes no sé de dónde iremos a pagar, pues ya van 8 días de ocurrido el incendio. Completamos una semana sin que ingrese plata a los bolsillos”, dijo la mujer.Como no tienen dónde vivir, la única salida fue regresar a la casa, o al negocio, con la esperanza de adquirir ollas, electrodomésticos, estufas y todos los utensilios que se requieren para el buen funcionamiento del restaurante y la venta de salpicón. LEA TAMBIÉN Incendios forestales en el Tolima Foto:Gobernación del TolimaCon su esposo duermen en una habitación que medio sirve, y su hija vive con los abuelos en otra casa de la región, pero lo cierto es que los días y las noches son una pesadilla para esta familia ante el temor de nuevos incendios y por la preocupación de “no saber cuál será nuestra suerte, nuestro destino, y pensar que estos incendios forestales no se apagan, aún persisten, pese al buen trabajo de las autoridades y todos los que colaboran en la emergencia”.La ayuda de los bomberos y socorristas de la Defensa Civil fue fundamental para contener en ese día negro este incendio que alcanzó a causar daños materiales en otras viviendas de la zona, donde las autoridades les han pedido a las familias que salgan para salvaguardar sus vidas, “pero la gente no tiene para dónde coger, ya que en esta región el comerciante trabaja con lo poco que tiene, somos pequeños comerciantes que hoy esperamos nos ayuden para parar el negocio y reiniciar las ventas de comida”. LEA TAMBIÉN ‘Aquí nadie duerme’Diana Marcela Gutiérrez, líder comunal de la zona rural de Coello, afirmó que “todos los días hay candela, especialmente en la parte del cerro de las veredas Chagualá Adentro y Chagualá Afuera, donde las llamas han devorado cosechas de mango, maracuyá, limón, yuca y hasta viviendas”.“En algunas zonas de Coello nadie puede dormir, en todo agosto no hemos tenido un solo día de paz y tranquilidad, y tampoco se puede trabajar”, señaló.“En Coello tenemos familias que perdieron parte de sus casas y cultivos de maracuyá, mango, yuca, limón”. LEA TAMBIÉN El mayor Luis Fernando Vélez, director de la Defensa Civil Tolima, señaló que este 26 de agosto se mantienen las labores de combate por el incendio que desde hace varios días se presenta en las veredas Chagualá Adentro y Chagualá Afuera, en el municipio de Coello.“Nuestros voluntarios de la Defensa Civil Tolima y Cundinamarca, con bomberos de otros departamentos, y la comunidad, trabajan unidos en las labores de líneas de defensa y mitigación del incendio que también se propaga hacia la zona sur de este cerro extenso”, señaló.Nueve incendios forestales permanecen activos en Colombia. Foto:Fabio ArenasEspecial para EL TIEMPOIbagué Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.