El abogado laboralista Juanma Lorente ha explicado en uno de sus últimos vídeos cuándo una empresa puede instalar cámaras para vigilar a sus trabajadores y en qué condiciones esas imágenes pueden utilizarse. Según señala, grabar en el puesto de trabajo es legal siempre que el empleado haya sido informado previamente de que está siendo grabado.
“Es totalmente legal que tu jefe te ponga una cámara en el puesto de trabajo, siempre que estés informado”, asegura Lorente. Esa información puede comunicarse mediante un cartel que advierta de la existencia de videovigilancia o a través de un documento firmado por el trabajador en el que conste que conoce que está siendo grabado durante su jornada laboral.
El abogado añade que las grabaciones realizadas por la empresa pueden utilizarse contra un trabajador en un despido, siempre que este tuviera conocimiento de que estaba siendo grabado. De esta forma, la videovigilancia puede convertirse en una herramienta de control laboral cuando se cumplen las condiciones que expone Lorente en su explicación.
Sin embargo, esta posibilidad no funciona únicamente en una dirección. Lorente recuerda que un trabajador también puede grabar una conversación con su jefe cuando forme parte de ella. “Si tienes que hablar con él de un tema importante y espinoso, que sepas que puedes poner el móvil a grabar y grabar toda la conversación, siempre que tú participes en ella”, explica.






