Los ingresos reales de los empresarios en Catalunya crecieron un 17% entre 2021 y 2025, mientras que los de los asalariados solo lo hicieron un 5,2% en el mismo periodo, según un informe de UGT Catalunya. El sindicato ha descontado el efecto de la inflación y los resultados evidencian una brecha entre empresariado y asalariados respecto al crecimiento de los beneficios y de los salarios.PublicidadEl documento, titulado ¿Más beneficios, más desigualdad?, concluye que la recuperación económica posterior a la pandemia y a las crisis inflacionarias "no se ha distribuido de manera equilibrada" y que las rentas empresariales "no sólo siguen situándose muy por encima de las rentas salariales, sino que también han crecido con mucha más intensidad".En declaraciones en una rueda de prensa celebrada este miércoles, el secretario de política sindical de UGT Catalunya, Òscar Riu, advierte de que esta desigualdad ha ido al alza y exige "repartir mejor" los beneficios. El sindicato remarca en el informe que, cuando se corrige el efecto de la inflación, la diferencia entre los ingresos del empresariado y los asalariados "todavía se hace más evidente". Por ello, Riu ha remachado este miércoles que la economía "cada vez es más salvaje con los trabajadores", y ver que la prosperidad no es compartida hace que el sindicato "empiece a llegar a un límite".La brecha se amplía y causa un descenso en el consumoEl informe se basa en la Encuesta de condiciones de vida del INE, de los años 2021 a 2025, y muestra que la diferencia entre los ingresos netos de las personas empresarias y los de las asalariadas no ha parado de crecer: en 2021 la distancia era de poco más de 7.000 euros anuales, y en 2025 ya alcanzaba los 12.000 euros. En términos relativos, los empresarios declaraban un 30% más de ingresos que los trabajadores en 2021, un porcentaje que ha subido hasta el 51% en 2025.El sindicato recuerda que sus datos reflejan sobre todo la realidad de las pequeñas y medianas empresas. La Encuesta de condiciones de vida no incorpora los grandes beneficios de las empresas catalanas cotizadas en el IBEX-35, que han crecido casi un 50% en cinco años, mientras que la masa salarial lo ha hecho 10 puntos menos.PublicidadCaixaBank, Banco Sabadell, Naturgy, Grifols y Fluidra superaron conjuntamente los 10.000 millones de beneficios en 2025. UGT ilustra que si se destinara la mitad de ello a las personas ocupadas, equivaldría a una paga extraordinaria de unos 1.300 euros para cada una de las más de 3,8 millones de personas trabajadoras en Catalunya.Por sectores, el sindicato informa que las mayores diferencias se concentran en actividades artísticas (los beneficios empresariales triplican los salarios), actividades administrativas (2,5 veces más) e inmobiliarias (2,2 veces), seguidas de la agricultura y pesca, el transporte y las actividades profesionales y científicas (todas alrededor de 1,9 veces). En el sector de la construcción o la hostelería se registra una diferencia de proporción del 1,7.El sindicato denuncia también que el 10% de las personas con salarios más elevados cobra 56.220 euros anuales, más de cuatro veces lo que percibe el 10% con salarios más bajos, que se sitúa en 12.645 euros anuales.PublicidadUna de las conclusiones del estudio sobre esta brecha entre salarios y beneficios empresariales es la caída del consumo de las familias en el PIB del país. En los últimos 25 años el peso del consumo familiar en el PIB ha pasado del 56% al 49%, una pérdida de 7 puntos en la economía del país, según relata el informe.El sindicato alerta en su informe de que esto "genera una economía mucho más frágil" al debilitar el principal motor de la demanda interna, y hace que la economía catalana "esté mucho más expuesta a crisis financieras, a los ciclos externos y a los ciclos internacionales".Diez propuestas para revertir la desigualdadAnte este escenario, UGT Catalunya plantea un decálogo de medidas para revertir la situación. En primer lugar, reclama "continuar incrementando los salarios reales", por encima de la inflación y especialmente en los sectores con mayores márgenes empresariales, al tiempo que pide "generalizar las cláusulas de garantía salarial" y las que "permiten limitar la capacidad de absorber y compensar las mejoras salariales". El sindicato remarca que las formulas han demostrado ser "una herramienta eficaz" para proteger a las personas trabajadoras en episodios de elevada inflación y que "hay que extenderlas al conjunto de la negociación colectiva" para evitar futuras pérdidas de poder adquisitivo.El sindicato aboga por "garantizar un reparto más equilibrado de los beneficios empresariales", y por "reforzar la negociación colectiva".A medio plazo, UGT defiende "impulsar un modelo productivo de alto valor añadido", con actividades industriales o tecnológicas capaces de generar empleo estable y salarios más elevados, y "combatir las desigualdades salariales", con especial atención a la brecha de género y a las diferencias entre sectores.El sindicato insiste en que "hay que considerar los salarios una inversión, y no un coste", ya que tienen una función de estabilidad laboral y de cohesión social, y que hay que "fortalecer el consumo de las familias" como motor para la economía catalana y para reducir su vulnerabilidad ante crisis.Por último, UGT propone "impulsar una fiscalidad que incentive la reinversión de los beneficios empresariales". Es decir, revisar la fiscalidad de los beneficios empresariales para que aquellos excedentes que no se destinen a la reinversión productiva tengan una tributación superior. Mientras que, por otro lado, favorecer fiscalmente los beneficios que se reinviertan en investigación, desarrollo e innovación, digitalización, transición ecológica, modernización de los procesos productivos o mejora de las condiciones de trabajo.