Durante casi un año, las familias guatemaltecas que buscan reunirse legalmente con sus cónyuges, padres o hijos en Estados Unidos vivieron con sus planes suspendidos, afectadas por una política que bloqueaba de forma general las visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países.
Esa incertidumbre dio un giro el viernes 21 de agosto, cuando la jueza federal de Nueva York Jeannette Vargas emitió una sentencia de 61 páginas que dejó sin efecto la restricción al calificarla de "manifiestamente ilegal".
El fallo concluyó que la orden violaba la Ley de Inmigración al imponer un rechazo automático a ciudadanos de países enteros bajo el argumento de la "carga pública", en lugar de efectuar la evaluación individual que exige la ley.
Aunque la resolución abre una posibilidad para que los procesos vuelvan a evaluarse caso por caso, entre las familias guatemaltecas persiste una duda: ¿qué significa esto en la práctica para un expediente que fue denegado o pausado?
Para entender el impacto de esta decisión y qué pasos concretos se pueden dar, Prensa Libre consultó a la abogada especialista en inmigración Lucía Urízar, quien analizó el alcance del fallo y los primeros procedimientos recomendados.













