El aumento de la mora en los créditos familiares y personales se convirtió en uno de los temas centrales del debate económico. Casi 6 millones de personas en Argentina tienen atrasos en los pagos, un tema al que el Gobierno define como "problema entre privados", mientras la oposición tiene en marcha más de 20 proyectos de ley con promesas de soluciones para los deudores.Estas son las siete claves que explican qué está pasando con la morosidad de los créditos

Crece el crédito

Argentina era y sigue siendo uno de los países de la región con menos financiamiento. En 2023 la relación entre el producto bruto y la deuda era del 5%. Ese ratio escaló a 12% en el comienzo de este año. Esto pasó porque con el cambio de gestión los bancos dejaron de financiar al Estado y se volcaron a dar crédito al sector privado. Al mismo tiempo las billeteras digitales profundizaron su estrategia de inclusión financiera, ofreciendo préstamos a personas que estaban fuera del sistema. La baja de la inflación aceleró el otorgamiento de créditos, en momentos en que las tasas no eran tan altas.

Bajan los salarios

El crédito fue creciendo pero el poder adquisitivo de los salarios se estancó el año pasado, con las paritarias corriendo por derás de una inflación que se fue acelerando. Además, el dólar empezó a subir a mediados del año pasado en la previa a las elecciones. Para quitar presión sobre el mercado de cambios, el Gobierno dejó subir las tasas en pesos. Esto formó un combo en el que se encareció el crédito al tiempo que las personas tenían menos dinero disponible para cubrir sus deudas Un informe de la consultora FMyA señala que la banca tradicional (bancos + compañías financieras) concentra el 91% del stock de crédito al sector privado y tiene una irregularidad del 8%. El resto (fintechs, tarjetas no bancarias, retail, SGR, fideicomisos) representa el 9% del stock, pero con una irregularidad de 32%, cuatro veces la de bancos.