La morosidad de las familias se metió de lleno en la agenda económica del Gobierno y abrió una disputa sobre qué muestran realmente los números. Mientras Javier Milei rechazó las críticas por el aumento de las deudas impagas y aseguró que los niveles actuales no representan un problema, un informe del Centro de Estudios de la Ciudad (CEC) advirtió que detrás del freno registrado en junio existen tres factores que pueden sacar de las estadísticas bancarias a personas que continúan endeudadas: la venta de deuda, la reclasificación de créditos como irrecuperables y las refinanciaciones.

El análisis sobre la morosidad que celebraron Galperin y el Gordo Dan: ¿argumentos para el mileísmo?

La discusión tomó fuerza después de que la mora del crédito al sector privado cediera una décima en junio y cortara 19 meses consecutivos de aumentos, según datos de la consultora 1816. Por otra parte, el CEC destacó las palabras del ministro de Economía, quien sostuvo, luego de reunirse con los bancos, que la morosidad “definitivamente, a partir de ahora frenó y va a tender a bajar”. Milei también salió a defender la lectura oficial, pero el centro de estudios planteó reparos sobre cuánto de esa mejora responde efectivamente a que los hogares hayan logrado regularizar sus deudas.