A finales del 2025, la Diputación de Córdoba le remitió al Ayuntamiento de Encinas Reales un decreto sobre el convenio que ambas administraciones tenían que firmar para financiar e instalar un monolito en el cementerio del pueblo, en memoria de las víctimas del franquismo del municipio. El decreto establecía cómo tenía que ser el monolito y también el texto que debía incluirse, pactado con el nieto de una de las víctimas.

No obstante, este hombre se ha llevado una sorpresa este verano, tras comprobar que ni el monolito era como se había diseñado ni el texto el que se había pactado. Al contrario, el monolito aludía a las “víctimas del terrorismo” en un pueblo con 11 personas que murieron fusiladas durante la represión franquista. El monolito está firmado además por el alcalde de Encinas Reales, Gabriel Prieto Navarro.

El decreto, firmado el 16 de diciembre de 2025 por el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, recoge el convenio para ejecutar el proyecto denominado “Dignificación de la fosa común exhumada a extramuros del antiguo cementerio de Encinas Reales, El Jardín de la Memoria”. El expediente deja claro que el proyecto se plantea como una actuación de Memoria Democrática y que el lugar elegido es precisamente el espacio donde fue localizada la fosa, a extramuros del antiguo cementerio de Encinas Reales. El Ayuntamiento justificó la actuación a partir de la petición de Jesús Sergio Prieto Ruiz, vecino de la localidad y nieto y sobrino de víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura. El propio expediente identifica a Juan Ruiz Ruiz como abuelo del solicitante y recoge que murió en las proximidades del cementerio el 22 de septiembre de 1936.