¿Qué hacer, dónde dormir, qué visitar y cómo organizarlo todo? Cada vez más viajeros recurren a la inteligencia artificial para responder a estas preguntas y preparar sus vacaciones… aunque las respuestas no siempre son las correctas.Según el estudio Global Travel Trends 2026, elaborado por la consultora Simon-Kucher a partir de más de 10.000 viajeros, el 42% de los encuestados utilizó herramientas de IA para planificar sus itinerarios en 2025. En España, el porcentaje alcanza el 35% y supera el 50% entre los viajeros de 18 a 34 años. La adopción es todavía mayor en otros países: el 81% de los viajeros chinos, el 76% de los saudíes y el 71% de los indios asegura haber recurrido a la IA para inspirarse o planificar sus viajes, frente al 24% de Francia y el 26% de Países Bajos.Más allá de la planificación, los viajeros valoran sobre todo la capacidad de la IA para simplificar el proceso de organizar unas vacaciones. La rapidez de las respuestas es su principal atractivo (58%), seguida de la posibilidad de agilizar la preparación del viaje (56%) y de descubrir recomendaciones nuevas (43%). También se utiliza para resolver necesidades prácticas durante el viaje, como la traducción (33%), o para explorar nuevas opciones y destinos (31%). Según Simon-Kucher, estos datos apuntan a que la IA empieza a integrarse también en distintas etapas de la experiencia turística más allá de la planificación.Pero la tecnología todavía tiene sus límites; el 52% de los usuarios señala las respuestas inexactas como uno de sus principales problemas, mientras que el 47% critica que las recomendaciones sean impersonales y el 38% considera que la herramienta no siempre entiende bien lo que busca.El 52% de los usuarios señala las respuestas inexactas como uno de sus principales problemasY ahí aparece una de las grandes dudas que plantea esta nueva forma de organizar las vacaciones: ¿hasta qué punto podemos confiar en que una IA nos prepare correctamente un viaje?Un ejemplo reciente de chasco por organizarse con ChatGPT lo protagonizó la creadora de contenido Natalia Palacios durante un viaje a Bahamas. En un vídeo publicado en TikTok bajo el título “Storytime de por qué nunca debes confiar en ChatGPT y cómo Bahamas es nuestro nuevo trauma”, explicaba: “todo lo que le he preguntado ha salido mal, este no es un sitio para venir a quedarte una semana ni mucho menos, este sitio es para venir un día. Que no le preguntéis nada, que es un desgraciado y que lo que no sabe se lo inventa”. Hasta la web de viajes Civitatis le comentó: “Por eso somos fieles defensores de confiar en las opiniones de personas. En hacerlo humano, porque viajar es humano”.Otras agencias como B Travel aprovecharon la situación con un vídeo de respuesta. “Aquí los viajes están organizados de personas para personas, necesitamos confiar en los profesionales, que son los que hacen que nuestras vacaciones sean inolvidables”.La agencia Japoneo apoyaba esta idea: “No sabéis la de destrozos que hemos arreglado de itinerarios a Japón hechos con ChatGPT. Que lo mismo que te dice que estés una semana en un sitio que no hay nada, te dice que puedes ver Tokio en dos días. Hay clientes que nos han pasado de base itinerarios de 15 días hechos con ChatGPT que eran totalmente inviables en la vida real y que, de hacerlo en la realidad, se habrían pasado todo el viaje de acá para allá como pollos sin cabeza. No solo eso, gastándose un dineral en transporte y sin disfrutar de ninguno de los destinos. ChatGPT no hará jamás un itinerario con un orden lógico, con los tiempos bien calculados y teniendo en cuenta lo que te gusta para que disfrutes del viaje como Dios”, explican desde la agencia.Claro que estos problemas no son exclusivos de la planificación de viajes. Las herramientas de IA generativa pueden ofrecer respuestas incorrectas o información desactualizada, especialmente cuando se les pregunta por datos que cambian con frecuencia, como horarios, precios, disponibilidad o servicios. Pero es cierto que, en el caso de los viajes, un error en un itinerario puede traducirse en desplazamientos innecesarios, reservas equivocadas o cambios de última hora.También hay experiencias en las que la inteligencia artificial sí resulta útil. El medio especializado en viajes The Points Guy puso a prueba ChatGPT durante un viaje de tres noches a Las Vegas. La herramienta consiguió crear en segundos un itinerario adaptado a sus fechas, intereses y presupuesto y resultó especialmente útil para comparar hoteles y encontrar restaurantes con precios y ubicaciones. Sin embargo, también cometió errores: no tuvo en cuenta un festival de unas 60.000 personas que iba a celebrarse junto al lugar donde el periodista tenía que recoger un coche, provocando problemas de tráfico y retrasos. También recomendó desplazamientos en coche que resultaban más prácticos a pie y llegó a situar un restaurante “de camino” cuando en realidad suponía un desvío de 20 minutos.Si confias exclusivamente en la IA, puedes tener una mala experiencia turística.Getty ImagesFrente a estos casos, también hay expertos que defienden utilizar la IA como una herramienta de apoyo, no como sustituto de la planificación tradicional. Josep Curto, profesor de la UOC, explica en La Vanguardia que ChatGPT permite crear itinerarios mucho más personalizados que los filtros habituales de un buscador, siempre que el usuario indique con detalle sus fechas, intereses, presupuesto y estilo de viaje. La herramienta también puede servir durante las vacaciones para buscar alternativas si cambia el tiempo o se cancela una actividad. Eso sí, Curto recomienda comprobar siempre datos como horarios, precios o disponibilidad en fuentes oficiales y resume su utilidad con una comparación: “Conviene usarla como brújula, no como GPS”.El siguiente paso es que la IA pase de recomendar qué hacer a ejecutar también parte de las decisiones. Algunas herramientas ya permiten buscar vuelos y alojamientos y avanzar en los procesos de reserva, lo que abre la puerta a que los usuarios deleguen cada vez más tareas en estos asistentes. Existen plataformas como Mindtrip, que permite crear itinerarios personalizados a partir de una conversación y organizarlos con mapas, fotografías y reseñas, o Wanderlog, que utiliza un mapa como eje de la planificación y resulta especialmente útil para viajes con varias paradas. Google también ha integrado Gemini en Maps y en su buscador para generar itinerarios personalizados que combinan vuelos, hoteles y actividades.De momento la inteligencia artificial puede ahorrarnos horas de búsqueda y descubrir opciones que quizá no habríamos encontrado por nuestra cuenta, pero todavía necesita algo tan poco automatizable como el criterio de quien va a hacer las maletas.
“La IA puede ser una brújula, no un GPS”: cada vez más viajeros recurren a la inteligencia artificial para organizar sus vacaciones
Un estudio internacional revela que el 42% de los viajeros ya recurrió a estas herramientas en 2025, mientras expertos advierten de sus errores y recomiendan verificar la información antes de reservar







