OpiniónLa vulnerabilidad no disminuye nuestra capacidad de liderar. Nos recuerda nuestra humanidad.25.08.2026 22:01 Actualizado: 25.08.2026 22:01 Hoy me cuesta seguir como si nada. Las imágenes del terremoto, las vidas que se fueron, las familias que perdieron a alguien y quienes hoy enfrentan sus consecuencias me producen una profunda tristeza. Y frente a ella he pensado en algo que trasciende este momento: ¿por qué hemos aprendido a asociar la fortaleza con la capacidad de no sentir?Durante mucho tiempo, especialmente en el mundo del liderazgo, admiramos a quien parecía imperturbable. Al que mantenía el control. Al que podía separar las emociones de las decisiones y continuar adelante aun en medio de la adversidad.Nos enseñaron que mostrar vulnerabilidad podía interpretarse como debilidad.Hoy pienso exactamente lo contrario. La vulnerabilidad no disminuye nuestra capacidad de liderar. Nos recuerda nuestra humanidad. Sentir el dolor de otros, permitir que nos afecte y reconocer que no tenemos todas las respuestas requiere una fortaleza distinta: la de quien no necesita esconderse detrás de una armadura.Pero hay una diferencia importante entre empatía y compasión. La empatía nos permite acercarnos a la experiencia del otro: percibir su miedo, su tristeza, su incertidumbre. Es esa capacidad profundamente humana de decir, aun sin palabras: lo que le ocurre no me es indiferente. La compasión da un paso más. Nos pregunta: ¿qué voy a hacer con eso que estoy sintiendo?Un líder consciente no entra a una organización dejando sus emociones en la puerta. Tampoco espera que los demás lo hagan.Porque podemos conmovernos frente al sufrimiento y quedarnos paralizados. Podemos incluso saturarnos emocionalmente ante tantas noticias dolorosas. La compasión transforma esa emoción en intención y la intención en acción: acompañar, escuchar, ayudar, movilizar recursos, abrir espacios o simplemente estar presentes cuando alguien lo necesita.Quizás allí existe también una lección fundamental para quienes ejercemos posiciones de liderazgo. Liderar no consiste únicamente en tomar buenas decisiones cuando todo funciona. Se revela especialmente cuando las circunstancias nos enfrentan con la fragilidad humana. Un líder consciente no entra a una organización dejando sus emociones en la puerta. Tampoco espera que los demás lo hagan. Entiende que detrás de cada cargo, cada indicador y cada decisión existen personas atravesadas por historias, pérdidas, temores y esperanzas. Eso no significa gobernar desde la emoción. Significa no gobernar ignorándola.Por eso, frente a momentos como el que estamos viviendo, tal vez no necesitemos apresurarnos a “volver a la normalidad”. Podemos detenernos el tiempo suficiente para reconocer lo que sentimos y preguntarnos qué quiere hacer esa emoción a través de nosotros. La tristeza puede convertirse en solidaridad; la vulnerabilidad, en conexión; la empatía, en comprensión, y la compasión, en acción.Tal vez la verdadera fortaleza no sea sentir menos para sufrir menos. Tal vez sea atrevernos a sentir profundamente, sin quedarnos atrapados allí, y elegir conscientemente qué hacemos con aquello que sentimos. Porque hay momentos en los que sentir también es una forma de liderar.* Líder práctica de juntas directivas-Heidrick & Struggles. Miembro de Women in Connection. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Sentir también es liderar
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