OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.No somos los mismos después de una catástrofe porque tampoco habitamos el mismo mundo, escribe Amaryllis R. Muñoz Colón29 de junio de 2026 - 4:00 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Las crisis también exponen nuestras reservas de fuerza humana. Lo hemos visto en los rescatistas removiendo escombros con sus propias manos y en aquellos que, aún atrapados durante más de cien horas, siguen con vida, sostenidos en la esperanza de ser encontrados, señala Amaryllis Muñoz. (The Associated Press)Hay acontecimientos que no solo destruyen edificios. Destruyen el mundo tal como lo conocemos, visibilizan lo que permanecía oculto y nos obligan a enfrentar aquello que jamás hubiésemos podido imaginar. Esa es la lección más radical y dolorosa que nos deja el duelo por las pérdidas ocasionadas por los terremotos en Venezuela. Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | Venezuela: el semblante de nuestra vulnerabilidad
No somos los mismos después de una catástrofe porque tampoco habitamos el mismo mundo, escribe Amaryllis R. Muñoz Colón
















