Una máquina recoge escombros este sábado, en el edificio Aruguaní afectado por el terremoto del 10 de agosto, en Cali (Colombia).Foto: EFE - Mario BaosResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00El terremoto del 10 de agosto dejó más de 30.000 viviendas que deberán construirse desde cero y otras 178.000 con daños que requieren reparación, según los reportes más recientes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).Camacol advirtió este martes que la reconstrucción, a diferencia de otras tragedias en la historia colombiana con daños más localizados, tendrá que hacerse en 470 municipios de 15 departamentos, con especial atención en las zonas de mayor daño, como Chocó y municipios apartados del Eje Cafetero y Valle del Cauca.Esa dispersión, dice el gremio de los constructores, pondrá a prueba tanto la capacidad del Gobierno como la del sector privado para llegar a cada rincón afectado.¿Qué falta para una reconstrucción exitosa?Esta semana, el presidente Abelardo de la Espriella anunció un subsidio de arriendo temporal de COP 875.452 mensuales durante tres meses para los afectados. La banca, por su parte, acordó una tasa de interés preferencial del 8 % efectivo anual para los damnificados que necesiten un crédito hipotecario.Puede interesarle: De la Espriella anuncia segunda fase de reconstrucción tras terremoto: inician subsidiosPero, según Camacol, dentro de las medidas anunciadas por el Gobierno en el marco del Decreto 1261, que declaró el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica el pasado 19 de agosto, aún está pendiente un subsidio de vivienda propiamente dicho, dirigido a las familias que quieran adquirir un inmueble o reparar su casa.Guillermo Herrera, presidente del gremio, propuso este martes, en el marco del Foro Económico de Expocamacol, que se desarrolla del 25 al 28 de agosto en Medellín, un esquema diferenciado que no se limite a los hogares más pobres, sino que también cubra a los de ingresos medios y altos, con un nivel de ayuda que disminuya a medida que aumenta la capacidad de pago de cada familia.“Aquí hay que generar una especie de matriz que diga: hogar vulnerable, pobre o no pobre; daño leve o grave; necesidad de reconstrucción o necesidad de reubicación. Y según eso, hay que generar la fórmula de atención”, dijo Herrera.Replantear la política de vivienda actualEse esquema, insistió Herrera, tendría que ir de la mano con un cambio a la política de vivienda que hoy tiene Colombia.El líder gremial habló, por ejemplo, de la necesidad de flexibilizar prohibiciones como la de recibir un segundo subsidio de vivienda para quienes ya fueron beneficiarios de uno antes, así hayan perdido su casa en el terremoto.Herrera fue enfático en que la política de vivienda ordinaria no está diseñada para atender una tragedia de esta magnitud, y que faltan definiciones de fondo: desde cómo se estructurará finalmente la operación del Fondo Milagro, hasta el ajuste de los planes de ordenamiento territorial (POT) en ciudades como Pereira, donde las normas urbanísticas vigentes no contemplan proyectos de renovación urbana ni intervenciones de gran escala que permitan reconstruir con la velocidad que exige la tragedia.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.Conoce másTemas recomendados:
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