Un día después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, prometiera un “día D económico” para los países que compran petróleo a Irán, China advirtió este martes que la amenaza de la administración de Donald Trump de imponer sanciones económicas a Teherán “solo intensificará aún más las tensiones” y que la cooperación de Beijing con Teherán no debe interrumpirse.“La guerra económica y la máxima presión no ayudarán a resolver el problema. Solo intensificarán aún más las tensiones y los conflictos, y crearán riesgos de contagio”, declaró Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, durante una conferencia de prensa habitual.“La cooperación de China con Irán siempre se ha llevado a cabo dentro del marco del derecho internacional y no debe ser interrumpida ni socavada”, aseguró. Lin añadió: “China está siguiendo de cerca los acontecimientos pertinentes y tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar firmemente sus propios derechos e intereses”.El buque USS Donald Cook (DDG 75) y un MH-60S Sea Hawk, de las fuerzas estadounidenses, aplicando el bloqueo naval contra Irán. Foto: @CENTCOM en X Así, la Cancillería china ha reiterado su rechazo a las sanciones unilaterales “que carecen de fundamento en el derecho internacional” o “no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas” y ha pedido a las partes a actuar “con racionalidad y contención”.Beijing ha sido durante años el principal comprador del petróleo iraní y el primer paquete de sanciones de la Operación Paria Económico, presentada el lunes por Bessent, alcanza, entre otros, a ciudadanos y empresas de China continental y Hong Kong. Washington los acusa de ayudar a Teherán a obtener tecnología sensible, canalizar pagos y transportar crudo, destaca el diario español El País.Según el periódico, entre los sancionados figura Sweet Ocean Industrial, con sede en Hong Kong, que habría actuado como intermediaria en la adquisición de equipos ópticos láser destinados a la Universidad de Tecnología Malek Ashtar, una institución iraní vinculada -según el Departamento del Tesoro estadounidense- con la investigación nuclear y el desarrollo de misiles. Personas y compañías asociadas a Sweet Ocean en China y Hong Kong habrían gestionado, además, la compra de acelerómetros, actuadores y equipos de laboratorio. Washington también acusa a otras cuatro sociedades hongkonesas de servir como empresas pantalla para canalizar pagos de las redes financieras clandestinas de la República Islámica.Una mujer camina en la calle en Teherán, Irán. Foto: Xinhua Sha Dati Las sanciones, según recoge el comunicado oficial estadounidense, también alcanzan a compañías logísticas de Shenzhen (cerca de Hong Kong) que habrían prestado servicios o apoyo a BRE Line, una empresa logística iraní a la que Washington atribuye envíos para la Organización de Innovación e Investigación Defensiva de Irán.Asimismo, en el ámbito petrolero, Washington también ha sancionado a propietarios y operadores de una red de petroleros que transporta crudo iraní mediante sociedades pantalla, cambios de bandera y otras maniobras destinadas a eludir las sanciones. Entre ellos figura la compañía china Lilimoon Navigation, propietaria, operadora y gestora del Voyage Elite, un tanquero que -se cree- ha transportado millones de barriles de crudo iraní al gigante asiático desde el inicio de la guerra.Durante las primeras semanas de la guerra iniciada en febrero, Irán continuó exportando petróleo a China, y las importaciones de crudo iraní por parte de Beijing disminuyeron solo marginalmente, según datos de seguimiento de buques de Kpler, pasando de 1,57 millones de barriles diarios en febrero a 1,47 millones de barriles diarios en marzo.Desde entonces, las importaciones han caído drásticamente. En julio, Estados Unidos reanudó el bloqueo a los buques y puertos iraníes en un intento por interrumpir las ventas de petróleo, tras el fracaso del acuerdo para detener la guerra. Los envíos cayeron a 785.000 barriles diarios en junio, el nivel más bajo desde febrero de 2023, pero luego aumentaron ligeramente en julio hasta los 823.000, según datos provisionales de Kpler. La entrada en lo que va de agosto ha descendido a 534.000, detalla el diario británico The Guardian.El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. Foto: Europa Press Según un análisis citado por CNN, es probable que Irán exportara petróleo por valor de entre 3.900 millones de dólares y 4.200 millones de dólares en septiembre de 2025. China, el mayor consumidor de energía del mundo, compra la gran mayoría. Un informe del banco de inversión japonés Nomura, publicado en abril, detalló que el 38% del petróleo de China y el 23% de su gas natural licuado transitan por el estrecho de Ormuz, un punto clave en la guerra con Irán.“Estrategia energética de China está funcionando”Pero Michal Meidan, director del área de investigación energética sobre China en el Instituto de Estudios Energéticos de Oxford, cree que “la guerra de Irán demuestra que la estrategia energética de China está funcionando”, En un artículo con ese título publicado por The New York Times, el académico señala que si bien China, “el mayor importador mundial de petróleo crudo, en los últimos años, ha dependido de las importaciones para más del 70% de su consumo, y aproximadamente la mitad proviene de Medio Oriente”, ha respondido con una “estrategia integral” para reducir esa exposición.Así, “diversificó sus fuentes de suministro para limitar la proporción de petróleo procedente de Medio Oriente y comenzó a acumular lo que ahora se estima que son las mayores reservas de petróleo crudo del mundo, aproximadamente equivalentes a las de Estados Unidos y Japón juntas”.El presidente chino, Xi Jinping, da la bienvenida al presidente estadounidense, Donald Trump, a su llegada al complejo de Zhongnanhai, en Beijing, el 15 de mayo de 2026. Foto: Xinhua/Li Xiang
China rechaza las sanciones de EE.UU. contra Irán y pone presión sobre encuentro entre Xi y Trump en septiembre - La Tercera
“La guerra económica y la máxima presión no ayudarán a resolver el problema. Solo intensificarán aún más las tensiones y los conflictos, y crearán riesgos de contagio”, declaró Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China.











