Mar�a S�nchez-Monge MadridActualizado Mi�rcoles,
agosto
01:58La soledad puede reprogramar el cerebro de forma que favorezca el consumo de alcohol, seg�n un estudio precl�nico que se publica hoy en Nature Neuroscience, liderado por la Universidad Northwestern y el Instituto Salk de Estudios Biol�gicos. Los investigadores han identificado un mecanismo cerebral mediante el cual el aislamiento social lleva a un aumento de la ingesta de alcohol en ratones macho, mientras que la reduce en las hembras.El alcohol y otras sustancias de abuso funcionan como ansiol�ticos o v�as de escape frente a la soledad y el aislamiento social. "El hombre es un animal social y como tal necesita obligatoriamente poder contactar con miembros de su propia especie", resalta Fernando Rodr�guez de Fonseca, investigador del Instituto de Investigaci�n Biom�dica de M�laga (IBIMA) y miembro de Socidrogalcohol. "A medida que la sociedad ha ido avanzando -en el sentido de que se han facilitado tanto las cosas que se requiere cada vez menos presencia del grupo para poder obtener lo necesario para la supervivencia-, hemos construido un sistema social en el cual el aislamiento es la norma". Sin embargo, esa forma de vivir no est� codificada en nuestro "acervo gen�tico" ni se corresponde con nuestro "sistema evolutivo", lo que lleva a que, al final, "nuestro sistema adaptativo sufra un estr�s", que puede conducir a una "respuesta an�mala ante lo que interpretamos como una amenaza o un riesgo futuro".El v�nculo entre aislamiento social y mayor consumo de alcohol est� bien establecido, pero hay muchas lagunas en el conocimiento de los mecanismos cerebrales implicados. "Este es el primer estudio que identifica un circuito cerebral espec�fico capaz de explicar c�mo el aislamiento social puede impulsar un mayor consumo de alcohol en los machos", se�ala en un comunicado Reesha Patel, profesora de Psiquiatr�a General y Neurociencia en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. Seg�n la investigadora, los resultados aportan una nueva diana biol�gica para comprender y, en el futuro, abordar el abuso de alcohol asociado al aislamiento social.La investigaci�n se llev� a cabo con machos y hembras de rat�n que inicialmente conviv�an en grupo. Posteriormente, algunos fueron alojados de forma individual para reproducir una situaci�n de aislamiento social, mientras que otros permanecieron en grupo y sirvieron como controles.Durante un periodo de dos semanas, los animales dispusieron de una hora al d�a para elegir entre agua y una soluci�n con un 15% de alcohol. A lo largo del experimento, los machos fueron aumentando progresivamente su consumo de alcohol, mientras que las hembras lo redujeron.Mediante microscopios miniaturizados, los cient�ficos registraron la actividad de las neuronas que forman un circuito que conecta la am�gdala basolateral -implicada en el procesamiento de se�ales emocionales y de estr�s- con la corteza prefrontal medial, una regi�n relacionada con la toma de decisiones.Los resultados mostraron que este circuito se vuelve hiperactivo durante el aislamiento y contribuye directamente al incremento del consumo de alcohol. Adem�s, los datos indican que machos y hembras utilizan estrategias neuronales distintas para responder a la soledad, lo que podr�a ayudar a entender las diferencias observadas entre hombres y mujeres en diversos trastornos neuropsiqui�tricos.Para comprobar si este circuito cerebral era una consecuencia o una causa del aumento del consumo, el equipo utiliz� optogen�tica, una t�cnica que permite activar o silenciar circuitos neuronales mediante pulsos de luz. Al activar artificialmente el circuito en machos no aislados, el cerebro de estos animales respondi� al alcohol como si hubieran estado sometidos a aislamiento social. Por el contrario, al inhibir el circuito en machos aislados, la ingesta de alcohol disminuy�.La investigadora reconoce que su estudio no ha podido determinar con certeza por qu� el aislamiento increment� el consumo de alcohol en los machos y lo redujo en las hembras, aunque apunta que las diferencias observadas coinciden con patrones descritos en algunos estudios realizados en humanos.Papel de las hormonas sexualesRodr�guez de Fonseca considera que los resultados de este estudio son muy esclarecedores, pero advierte de la necesidad de tener en cuenta "el salto entre especies", si bien hay mecanismos neurobiol�gicos comunes entre ratones y humanos. "Lo que ocurre es que la conceptualizaci�n del aislamiento en humanos y en roedores no es comparable". Teniendo siempre en mente el escollo de la extrapolaci�n, el neurocient�fico corrobora que las diferencias en funci�n del sexo apreciadas en la investigaci�n tambi�n se producen en las personas. "En humanos, el aislamiento promueve m�s el consumo de alcohol en los hombres", expone. En cambio, en las mujeres esto ocurre en mucha menor medida, ya que en ellas, en t�rminos generales, "para que el aislamiento conduzca al consumo de alcohol tiene que haber, adem�s, un trastorno ya establecido del estado de �nimo".La explicaci�n hay que buscarla en la existencia de "variables dependientes del sexo, que tienen que ver con las hormonas sexuales y c�mo estas organizan el cableado cerebral y favorecen en el hombre el aprendizaje de buscar una soluci�n al estr�s impuesto por la soledad a trav�s de un reforzador que, adem�s de ser ansiol�tico, promueve un estado de bienestar, como puede ser una droga de abuso; en este caso, el alcohol".








